Bankia asume que aún «es difícil de prever» un alza de tipos si la banca paga el AJD
Considera que no sería «normal» que se aplicara la retroactividad y las patronales recuerdan que los clientes abonan el impuesto en Europa
A la espera de que el Tribunal Supremo determine quién debe pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, descartó este lunes que si las entidades son las nuevas responsables tributarias vayan a trasladar ese coste al precio de las hipotecas. Al menos de forma instantánea. El ejecutivo se decanta por analizar cómo se comportaría el resto del mercado para actuar en consecuencia. «Va a depender mucho de la competencia, que en nuestro sector es bastante intensa, y es la que dictará los precios del mercado hipotecario», indicó el consejero delegado durante la presentación de resultados del grupo, cuyo beneficio de 744 millones de euros hasta septiembre ha mejorado un 0,6%.
Sevilla aclaró que una posible «repercusión en el precio es difícil de prever». Lo que sí pidió a los miembros al alto tribunal es que realicen un pronunciamiento «claro y nítido» porque es «lo que queremos los bancos, los clientes y las haciendas». La incertidumbre es tan elevada que los clientes de Bankia que pueden esperar a firmar la hipoteca «están ralentizando» estas operaciones a la espera del pronunciamiento del Supremo, según explicó José Sevilla.
El banco no tendría que realizar ninguna provisión adicional para hacer frente al pago de ese impuesto porque, según su consejero delegado, «hemos hecho lo que marcaba la ley del AJD». Y si se decide cambiar esta práctica «lo normal sería que cambiara hacia adelante sin efectos hacia atrás».
En este sentido, las patronales de la banca explicaron este lunes que el pago del impuesto de las hipotecas corresponde al cliente en el resto de países europeos donde existe un tributo similar, como Francia, Italia, Luxemburgo, Portugal o Austria, según señalaron en un comunicado AEB, CECA y UNACC.
Esperar para privatizar
Sevilla reconoció el impacto que sufren las acciones de Bankia y el problema que puede suponer para la privatización del 60% del grupo que tiene el Estado. Aunque recordó que depende del Ministerio de Economía decidir cuándo se vende ese paquete (su idea inicial era hacerlo a finales de 2019), «tiene sentido» -apuntó- la estrategia de esperar a que mejore el mercado y suba el precio de la acción.