Los brotes verdes de la agricultura inteligente andaluza
La conocida como revolución digital está implantada en la gran mayoría de los sectores profesionales actuales, aunque hay otros más[…]
La conocida como revolución digital está implantada en la gran mayoría de los sectores profesionales actuales, aunque hay otros más tradicionales en los que aún se resiste la inmersión de estas nuevas tecnologías, como es el caso de la agricultura.
El sector agroalimentario produce el 8% del PIB y el 10 % del empleo en Andalucía, además de representar la cuarta parte de la producción agrícola en todo el país, pero buena parte de su sistema de producción sigue empleando metodologías rudimentarias que han frenado de alguna manera su desarrollo.
Sin embargo, las nuevas tecnologías y los nuevos perfiles laborales están empezando a encontrar en el campo un espacio que está ayudando a mejorar la rentabilidad de las explotaciones, tanto en rendimiento como en producción.
?La agricultura convencional va a generar perfiles mixtos, desde el analista de datos agronómicos hasta el técnico agrícola, además de desarrollar nuevos sistemas robotizados?, asegura a Efe Jorge Martínez, responsable de productos de Agroplanning.
Esta empresa sevillana fue creada hace unos cuatro años con la intención de modernizar este sector y mejorar la productividad de la explotación de los recursos naturales a través de sistemas como la conectividad de maquinaria agrícola o la agricultura de precisión.
?En Andalucía, por la amplitud de las explotaciones, cualquier pequeño ahorro que se le demuestre al propietario del terreno es susceptible de ser adoptado. Muchas veces tenemos que evangelizar al agricultor en el uso de este tipo de tecnologías?, explica Martínez.
La legislación española también tiene que adaptarse aún a estos nuevos dispositivos y técnicas, como en el caso de los drones, cuyo uso para la captación de imágenes está restringido en diversas zonas, o la prohibición de la circulación de vehículos sin conductor, lo que provoca que los tractores autónomos que Agroplanning ha desarrollado tengan que estar dirigidos siempre por un conductor que lo supervise.
El empleo de los macrodatos y la inteligencia artificial son otras de las grandes apuestas recientes de las compañías en otros ámbitos y dos estrategias que también están empezando a aplicarse en la agricultura gracias a empresas como EC2CE.
El responsable de tecnología de esta sociedad ubicada en Sevilla, Ricardo Arjona, considera que el sector no es reactivo y que la expansión de su actividad en América demuestra que es un modelo viable para diferentes tipos de explotaciones.
?Proporcionamos a los clientes un servicio por el que recomendamos métodos de actuación basados en modelos de inteligencia artificial, con datos climáticos pasados y predicciones futuras, imágenes satelitales, producciones previas, edad del árbol o datos de nuestros otros clientes?, reconoce Arjona, con lo que son capaces de mejorar el rendimiento y pronosticar otros factores de riesgo como posibles plagas.
El ahorro en tiempo y recursos con estas nuevas tecnologías también son palpables, ya que Agroplanning y EC2CE estiman que han conseguido hasta ahora una mejora en la productividad media del 10 % en las empresas a las que prestan sus servicios.
La sostenibilidad es otro de grandes pilares de la promoción de estas nuevas tecnologías, ya que pueden resolver el problema de recursos que se atisba a medio y largo plazo tanto para el gasto de agua y abonos químicos como para la producción de alimentos para una población mundial en crecimiento exponencial.
Todos estos son motivos de peso para que desde las instituciones estén empezando a considerar y promover este desarrollo tecnológico en el sector, por eso la Consejería de Agricultura inauguró en marzo el programa Andalucía Agrotech, con el que dinamizan esta actividad innovadora y crean alianzas estratégicas con las que posibilitan el crecimiento de estas empresas.
Además, la Junta de Andalucía ha triplicado la inversión inicialmente prevista para la modernización de explotaciones agrícolas y ganaderas en la comunidad hasta superar los 90 millones de euros, con la que esperan favorecer también ?la permanencia de la actividad agraria y el mantenimiento de la población en el medio rural?.
Este creciente interés en el sector también tiene su reflejo en la inquietud de las nuevas generaciones por modernizar un sector en el que han visto trabajar a sus padres y sus abuelos.
Por ello, la Universidad de Sevilla pone en marcha en este curso el nuevo Máster en Agricultura Digital e Innovación Agroalimentaria al que pueden acceder para ampliar su formación recién graduados en ingeniería agrónoma o titulaciones similares.
Esta nueva generación es la que se ha propuesto encabezar la ?gran revolución? y el ?cambio radical? al que la agricultura parece verse abocado en los próximos años y en las que las nuevas tecnologías serán las protagonistas de un sector más productivo y sostenible en el futuro.
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