Alto cargo del Gobierno argentino vende acciones de empresa tras polémica
El secretario de Coordinación Interministerial de la Jefatura de Gabinete argentina, Mario Quintana, vendió todas las acciones que poseía de[…]
El secretario de Coordinación Interministerial de la Jefatura de Gabinete argentina, Mario Quintana, vendió todas las acciones que poseía de Farmacity, empresa que posee una red de farmacias, tras las sospechas de que había sido beneficiada por el Ejecutivo, informaron hoy fuentes oficiales.
Quintana "vendió la totalidad de las acciones que poseía de Farmacity, tanto en forma directa como indirecta, el pasado 15 de agosto" y cumplió así con el "compromiso público que había asumido meses atrás, según el cual vendería la totalidad de su participación accionaria antes de fines de 2018", informaron desde la Jefatura del Gabinete en una nota de prensa.
Asimismo, explicaron que las acciones "fueron adquiridas en su totalidad por los otros accionistas de la empresa".
Quintana dirigió la empresa hasta poco antes de asumir como vicejefe de Gabinete del Gobierno de Mauricio Macri, a finales de 2015.
El pasado 8 de junio un fiscal pidió que se abriera una investigación para determinar si la red de farmacias que fundó y dirigió Quintana fue beneficiada como proveedora del organismo público que brinda servicios de salud a los jubilados.
El fiscal inició sus actuaciones en marzo pasado a partir de una denuncia del abogado Daniel Igolnikov contra Quintana por presunta corrupción al haber sido favorecida Farmacity como proveedor del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), el ente estatal que brinda servicios de salud a los jubilados de Argentina.
Igolnikov denunció además presuntas irregularidades para lograr que Farmacity sea habilitada a operar en la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, pese a la negativa del colegio de farmacéuticos de ese distrito.
En mayo, cuando un programa de televisión apuntó a un supuesto conflicto de intereses, Quintana aseguró a medios locales que, como funcionario público, "jamás" tomó ninguna decisión ni ejerció influencia en favor de Farmacity y sostuvo que "no hay ninguna incompatibilidad".
Por su parte, Farmacity dijo entonces en un comunicado que Quintana "no controla" la empresa y que desde su renuncia a la dirección de la firma "no ha tenido ninguna injerencia en las decisiones de la compañía".
Farmacity emplea a unas 6.000 personas y cuenta con 305 sucursales, de las cuales 241 son farmacias y el resto otros formatos comerciales.