Éxito de la barca que cruza el Duero en Zamora con 1.500 usuarios en 15 días
La barcaza que este verano traslada de una orilla a otra del río Duero en Zamora a turistas y vecinos[…]
La barcaza que este verano traslada de una orilla a otra del río Duero en Zamora a turistas y vecinos de la ciudad ha tenido un éxito del que dan cuenta las más de 1.500 personas que han utilizado este servicio de transporte fluvial desde que se puso en marcha hace 15 días.
La embarcación efectúa una docena de viajes diarios de miércoles a domingo desde que el pasado 3 de agosto y en casi todos ellos van completas las ocho plazas para adultos y cuatro para niños de las que dispone, según han detallado a Efe los responsables del proyecto.
Subirse a esta barca de diseño romboidal similar a las utilizadas en siglos pasados para cruzar los ríos no tiene coste económico alguno para los usuarios, que han acogido con agrado la iniciativa.
Este nuevo servicio está promovido por el Ayuntamiento de Zamora para acercar dos barrios de la ciudad y a la vez complementar los recursos turísticos del centro de interpretación de las industrias tradicionales asociadas al agua, ubicado en las aceñas de origen medieval del barrio zamorano de Olivares.
Aritz San Segundo, un joven socorrista designado para recuperar el oficio de barquero y trasladar a los pasajeros de la barcaza, ha declarado a Efe que todos los usuarios comentan que la experiencia les resulta muy gratificante.
A él le sirve para sacar músculo, ya que para mover la embarcación debe tirar a pulso del cable que la une a las dos orillas para así recorrer los 200 metros que separan a través del río los barrios de Olivares y San Frontis.
En esa tarea no son pocos los pasajeros que se han ofrecido a echarle una mano, por lo que el barquero dispone de guantes de repuesto y acepta de buen grado la ayuda que le ofrecen.
De esa forma, los turistas pueden experimentar el trabajo que antiguamente debía realizar el barquero y a la vez facilitan la labor de quien efectúa esa tarea actualmente.
Especialmente agradecida ha sido esa ayuda en jornadas como el primer fin de semana del mes, cuando se registró una ola de calor con temperaturas por encima de los 40 grados, o los días de viento y de mayor fuerza de la corriente del río, en los que resulta más difícil efectuar el trayecto en esa barca de tracción manual.
Entre los que han probado el acuático medio de transporte en pleno mes de agosto figuran zamoranos como el niño Pau González, al que tanto le gustó la experiencia que viajó una segunda vez para enseñar la barca a su abuelo llegado de Barcelona, Ángel Pérez.
También ha aplaudido la iniciativa la zamorana Puri Lorenzo, que reside habitualmente en La Coruña, vuelve a su tierra natal siempre que puede y, tras tomar el sol y darse un baño en la playa de Los Pelambres, coge la barca para emprender el camino de regreso a su casa.
Ellos son algunos de los residentes y visitantes de Zamora que prefieren relajarse y disfrutar de un paseo fluvial como alternativa a cruzar el río por los viaductos que flanquean el trayecto en barco, a un lado el más antiguo de los puentes zamoranos, el de Piedra, y al otro el más nuevo, el de los Poetas.
Entre ambos puentes se ha habilitado hasta finales de septiembre, a modo experimental, una barcaza que recupera la tradición del transporte fluvial propia de épocas pasadas y permite disfrutar desde el agua de estampas inéditas del casco antiguo.
Por ello, pocos son los pasajeros que no aprovechan el viaje para hacerse un selfi o fotografiar a sus compañeros de embarcación con el río y el casco antiguo o la playa de los Pelambres de fondo.
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