Crédito y Caución prevé que Rusia dominará mercado del gas más allá de 2022
Rusia mantendrá su dominio en el mercado europeo del gas más allá del año 2022, según un informe de la[…]
Rusia mantendrá su dominio en el mercado europeo del gas más allá del año 2022, según un informe de la aseguradora de crédito Crédito y Caución, que señala que las exportaciones de gas ruso a Europa no dejan de crecer.
Crédito y Caución analiza en el estudio la evolución del gas en los países europeos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que incluye a todos los países de la UE, Islandia, Noruega, Suiza e Israel.
Desde 2014 el consumo de gas en el mercado europeo ha aumentado, impulsado por la recuperación económica y el uso adicional de gas para generación de energía en un contexto de caída de la producción en los Países Bajos y Reino Unido, que no ha podido ser compensado por el repunte de Noruega.
La diferencia entre el consumo y la producción en la Europa OCDE incrementará las necesidades de importación de los 200 billones americanos de metros cúbicos (bcm) de 2016 a cerca de 290 bcm en 2022.
Rusia suministró 192 bcm de gas a Europa en 2017, frente a los 159 bcm de 2015, y dispone de aproximadamente 150 bcm de capacidad de producción adicional para hacer frente a la demanda de los próximos años.
La única alternativa a medio plazo para el gas ruso es el corredor que conectará Europa con los campos de gas del Mar Caspio, que podría estar disponible a partir de 2020, aunque su capacidad inicial apenas representará 10 bcm.
En el caso del gas natural licuado (GNL) -otra de las alternativas-, Europa, con capacidad para regasificar alrededor de 230 bcm anuales y con una tasa de uso del 20 % en la actualidad, está bien situada para importar más GNL, según el informe, que, no obstante, recuerda que el GNL es más caro que el de gasoducto.
Ante las limitadas alternativas que hay al gas ruso, el estudio de Crédito y Caución dice que no espera que Rusia pierda su posición dominante en el mercado europeo.
El informe recuerda las preocupaciones sobre la seguridad energética que genera la creciente dependencia de las importaciones rusas, que en 2016 cubrieron el 36 % del consumo de gas de la UE, frente al 24 % de 2010.
En algunos países europeos (estados bálticos, Finlandia, Eslovaquia, República Checa y Bulgaria), el porcentaje de consumo cubierto con gas ruso es de más del 80 %.
Esta alta dependencia genera una vulnerabilidad a posibles interrupciones del suministro, como ocurrió en 2006 y 2009, por disputas políticas, comerciales o fallos en la infraestructura, recuerda la aseguradora de crédito.
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