Falta de activos en Madrid y Barcelona reactiva el interés por otros destinos
La falta de activos hoteleros para comprar en Madrid y Barcelona está llevando a las cadenas del sector a invertir[…]
La falta de activos hoteleros para comprar en Madrid y Barcelona está llevando a las cadenas del sector a invertir en mercados secundarios y en otros destinos vacacionales en España, así como a volver a fijarse en el suelo, algo que no ocurría desde antes de la crisis.
Ésta es una de las conclusiones del informe "Gestión de activos hoteleros 2018" elaborado por la consultora Magma Hospitality Consulting, a partir de una encuesta realizada a cien cadenas hoteleras, nacionales e internacionales, con presencia en España.
El estudio analiza la situación de estas cadenas y sus planes de expansión, así como la evolución de sus modelos de negocio y las posibles operaciones en el sector.
El socio director de Magma Hospitality Consulting, Bruno Hallé, ha destacado en conferencia de prensa que la recuperación de la demanda nacional hace que el inversor y las cadenas hoteleras tengan también ahora interés por las ciudades más pequeñas, como pueden ser Valladolid, León o Granada, donde se puede obtener más rentabilidad.
"La compraventa de activos es más difícil en Madrid o Barcelona, donde los precios se han ido elevando ya que no quedan casi activos por comprar. Como consecuencia, los inversores se están focalizando también en otras zonas vacacionales como Islas Baleares, Islas Canarias y Costa Dorada", ha detallado.
De hecho, en Barcelona y en Madrid no se ha producido ninguna operación de compraventa hotelera en el primer semestre de 2018, según ha revelado la consultora.
En el caso de la capital catalana, Bruno Hallé ha señalado que existe otro factor que dificulta la aparición de activos hoteleros susceptibles de ser comprados, como es la moratoria hotelera decretada por el ayuntamiento de la ciudad.
Ante esta escasez de oportunidades de negocio en Barcelona, las cadenas hoteleras optan en Cataluña por invertir para gestionar o alquilar hoteles en destinos de la Costa Brava y la Costa Dorada.
Hallé ha subrayado que también empieza a reaparecer el interés del inversor por el suelo, algo que no ocurría desde la crisis, pese a que se trata de un activo de más compleja gestión ya que los trámites para empezar a construir un hotel pueden tardar dos años.
Respecto al conjunto de las compras y ventas realizadas en 2017 por toda España, el informe apunta al crecimiento del valor de éstas, lo que evidencia, según Hallé y su socio Albert Grau, "la visión positiva" que tiene el sector inversor hotelero del mercado español.
Esta visión positiva hace pensar en que en 2018 se verán importantes operaciones de integración y fusiones.
Por otra parte, el informe sobre el 2017 desvela que las operaciones de alquiler continúan siendo el principal modelo de negocio y los contratos de renta variable son los que tienen mayor acogida entre las cadenas con presencia en España.
Pese a ello, la fórmula que más crece, aunque sigue siendo minoritaria, es la del contrato de gestión y management, y la franquicia.
Del total de operaciones de compraventa realizadas por las cadenas encuestadas, el 55 % fueron de venta y el 45 % de compra.
Respecto a las rentas, el estudio revela que no existe prácticamente renegociación, con alguna pequeña excepción.
En el 54 % de los contratos de alquiler fijos, la renta pactada se situó en 2017 entre los 3.001 y los 9.000 euros habitación/año, 22 puntos porcentuales por debajo del año anterior, ya que ese mismo rango de renta representó el 76 % del total.
En alquiler variable, el 58 % se situaron entre los 3.001 y los 9.000 euros habitación/año, lo que supone también un ligero descenso. FE
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