En shorts y con silbato, jóvenes libanesas dirigen tráfico en zona vacacional
Jóvenes mujeres vestidas en pantalones cortos y con una boina roja dirigen el tráfico en la calle principal de la[…]
Jóvenes mujeres vestidas en pantalones cortos y con una boina roja dirigen el tráfico en la calle principal de la localidad de vacaciones de Brumana, al norte de Beirut, con el apoyo del alcalde de la misma y ante la indignación de otros por la iniciativa considerada machista.
"Quiero demostrar al mundo que el Líbano es un país moderno al igual que cualquier otro", asegura a Efe el jefe de la Administración local y del Sindicato de Hoteleros del Líbano, Pierre Achkar.
"Muchas personas tienen una idea falsa sobre el país", agrega el alcalde, el cual señala que no todas las mujeres llevan la indumentaria islámica conservadora.
Achkar agrega que "el short es una vestimenta normal en verano en Brumana", no sólo porque sus habitantes lo llevan sino también los turistas que vienen a pasar sus vacaciones a esta localidad, situada cerca de la capital y con vistas al mar Mediterráneo, pero con un clima fresco en los meses calurosos.
Las mujeres que están atrayendo las miradas y las críticas de diferentes sectores de la sociedad son estudiantes universitarias, tal y como revela el alcalde, el cual asegura que "nunca han sido objeto de acoso o de otro tratamiento negativo".
Para evitar que las jóvenes, que lucen una camiseta negra en la que se puede leer "Policía", sean objeto de acoso sexual o de indiscretas miradas, Achkar explica que siempre van acompañadas de agentes varones, que por lo contrario visten pantalones largos.
"El cuerpo del hombre es menos estético y no tiene el refinamiento que el de la mujer para ponerse la misma vestimenta. No hay que olvidar que es muy velludo", recalca el alcalde para defenderse de las acusaciones de que el uniforme de las jóvenes busca atraer a los turistas.
En las redes sociales, ciudadanos de todo el país, así como residentes de Brumana, han denunciado la iniciativa y han acusado al Ayuntamiento de "instrumentalizar" el cuerpo de las policías, que de momento sólo se encuentran en una calle de la población.
Pero Achkar espera que el próximo verano otras administraciones copien su idea para demostrar a los turistas extranjeros que "el Líbano es un país vanguardista donde puede sentirse como en el suyo propio" y no necesitan cubrir su cuerpo para acudir a este destino de Oriente Medio.
"Es verdad que el país necesita cambios y atraer turistas para salir del marasmo económico actual", admite Amal, una profesora libanesa que rechaza sin embargo que "el cuerpo de la mujer sea utilizado como un objeto sexual" y expresa además sus temores por la seguridad de las jóvenes policías.
"Creo que hubiese sido más interesante empezar por la conservación del patrimonio cultural, hacer respetar las leyes y mejorar las infraestructuras, en lugar de servirse de las jóvenes para promover el turismo", agrega en declaraciones a Efe.
Por su parte Jean, un hombre de 30 años residente en el Líbano y empleado de una empresa de telecomunicaciones, se sorprendió positivamente al ver a las jóvenes dirigiendo el tráfico en el centro de Brumana.
"Ver a jovencitas tan guapas y tan bien maquilladas en medio de la calle me sorprendió, pero no por el hecho de llevar pantalones cortos", los cuales -asegura- "no son provocadores".
El joven explica a Efe que cuando se dio cuenta de que eran policías y de que, además, iban acompañadas, le pareció una iniciativa "muy positiva".
Las protagonistas de la polémica parecen estar satisfechas con el trabajo y el uniforme que le ha asignado el Ayuntamiento, tal y como han declarado a medios locales libaneses, que se han hecho eco de las voces a favor y en contra.
Además de agradecer el hecho de tener un trabajo de verano, en un país en el que la economía está en crisis, han asegurado estar "orgullosas" de ser policías, ayudar a dirigir el tráfico, que algunas veces puede ser caótico en el Líbano, así como contribuir a "disminuir la tensión en caso de un incidente" en la calle de Brumana.
En el Líbano la violencia contra las mujeres es un grave problema que recientemente se ha puesto de manifiesto gracias a ONG y activistas que trabajan por los derechos de las féminas, que aún se ven sujetas a normas sociales y religiosas tradicionales, a pesar de que el país de los cedros es considerado el más liberal de entre sus vecinos.
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