Cómo afrontar un nuevo curso lleno de incertidumbres en los mercados
Los analistas continúan confiando en la Bolsa: pese a los riesgos, creen que las valoraciones son atractivas y que el fondo económico sigue siendo positivo. Algunos aconsejan una cartera equilibrada y diversificada para salir bien parado de episodios.
Agosto ha terminado en el Ibex-35 con un descenso del 4,5% y el resto de grandes índices también han cerrado el mes con pérdidas. Thor Vega, de Gesconsult, explica que los inversores, con sus ventas, han ido descontando un escenario negativo tanto para la guerra comercial como para la de divisas, además de para la cuestión turca y argentina y su contagio al resto de emergentes, así como un Brexit duro o incluso sin acuerdo. De ahí que este gestor considere que a partir de ahora sólo pueden ir ocurriendo cosas buenas: las expectativas son muy negativas y las soluciones deberían ser favorables.
Por ejemplo, en cuanto al mundo emergente, Vega considera que aún hay más positivo que negativo en el área y que los efectos de los problemas que sufren ciertos países se reflejan fundamentalmente en la evolución de los flujos que se dirigen a (o salen de) los fondos y los ETFs especializados en estos mercados más que en los fundamentales puros y duros o en las empresas expuestas a esos países. Además, prevé que el dólar se debilite, lo que también es de ayuda para los países emergentes. A la depreciación del billete verde, según Vega, va a contribuir que se despeje otro riesgo: el de aplanamiento de la curva de tipos americana, que suele ser el indicador adelantado de una recesión. En su opinión, como en 2019 el Tesoro de EE.UU. tiene que realizar el doble de emisiones que en 2018, los tipos a largo plazo repuntarán y el fantasma de una futura crisis económica se alejará. De ahí que, de acuerdo con este gestor, no es mala idea arrancar el nuevo curso apostando por la Bolsa, aprovechando la bajada de precios para entrar. Pero también anticipa que puede haber mucha disparidad por sectores en cuanto a su comportamiento. Él se queda con el de autos, debido a los bajísimos ratios a los que cotiza (3-4 veces per -precio entre beneficio- de 2019 o 2020), con las compañías alimentarias y con las mineras. En España ahora mismo ve oportunidades en Cie Automotive, FCC y Telefónica.
¿Rebote en septiembre?
Felipe López-Gálvez, de Self Bank, también se cuenta entre los expertos optimistas:«Pienso que septiembre nos puede deparar un rebote. De los últimos seis años, tan sólo en uno se han producido caídas en el Ibex-35 durante ese mes», afirma. «Parece que la tensión comercial se ha reducido y septiembre será un mes de reuniones de tipos que podrían reforzar la confianza que tienen Powell y Draghi en sus respectivas economías», argumenta. Y, en particular para el caso delIbex-35, apunta: «Debe encarar esta recta final de año tratando de poner en valor sus cualidades», ¿Cuáles? El crecimiento de sus beneficios, la buena marcha de la economía española, la debilidad del euro, que esté más barato en términos de per (precio entre beneficio) y que cuente con una atractiva rentabilidad por dividendo. Aunque López-Gálvez advierte del riesgo, ahora mayor, que supone en particular para la Bolsa española, por los intereses de sus grandes empresas, el devenir de ciertos países emergentes. Y a los que ya han dado sustos hay que sumar a Brasil, que habrá que vigilar ante las elecciones de octubre, llenas de incertidumbres. Aunque López-Gálvez señala que, en general, el mundo emergente no tiene desequilibrios tan importantes como Argentina y Turquía, por lo que está en condiciones de aguantar a pesar del contexto de subidas de tipos en EE.UU. y apreciación del dólar.
En cuanto al riesgo que implica la guerra comercial apunta: «Las negociaciones, en función de si van encaminadas a unir lazos o a romperlos, pueden traernos sorpresas positivas o negativas. Esta volatilidad genera oportunidades que algunos sabrán detectar». Entre las que él observa se encuentran, en primer lugar, las compañías tecnológicas, que no están caras, dado que su evolución en Bolsa va en línea con el crecimiento de sus beneficios; también los bancos, «la eterna promesa de la Bolsa»; así como Inditex, después de las fuertes caídas de esta semana como consecuencia de una mala recomendación de Morgan Stanley.
Hablando de elecciones y de guerra comercial, Natalia Aguirre, de Renta 4, plantea la posibilidad de que, con vistas a los comicios de mitad de mandato de Estados Unidos, el 6 de noviembre, quizás Donald Trump quiera tener ya un acuerdo con China, como ya lo tiene esbozado con México y con Canadá. De lo contrario, considera que el mercado puede continuar nervioso.
Asimismo, Natalia Aguirre recuerda que en un mes Italia tiene que presentar su presupuesto y si con éste se establece una lógica de enfrentamiento con Europa, podríamos ver repunte de tires en los bonos de la periferia y volatilidad. Los analistas de Lazard Fund Managers comentan que si bien la incertidumbre política está presente en Europa, la economía del área sigue siendo lo suficientemente fuerte como para soportar estas turbulencias. Además, señalan que los líderes italianos se han alejado de sus propuestas más controvertidas. En todo caso, aconsejan un enfoque activo de inversión como el más adecuado para encontrar oportunidades atractivas en Europa. Señalan como sectores destacados e inmersos en positivas dinámicas el de las tecnologías de la información o el energético.
Carteras para este entorno
La experta de Renta 4 afirma que el ciclo global sigue sólido, con los beneficios empresariales evolucionando favorablemente y las políticas monetarias normalizándose de manera gradual. Y ello, con valoraciones atractivas en las Bolsas, más en Europa que en Estados Unidos (Wall Street ha marcado nuevos máximos históricos esta última semana). De acuerdo con Aguirre, si el inversor cree que finalmente habrá acuerdo comercial, que Italia relajará su actitud desafiante, que habrá un Brexit negociado y los emergentes se tranquilizarán, no hay razones para pensar que el ciclo va a sufrir y, entonces, siendo selectivos, se puede entrar en Bolsa y crear una cartera equilibrada: «Cuando el mercado se mueve así, con bandazos, no se puede tener ni una cartera muy defensiva ni muy cíclica. Hay que hacer 'stock picking' de valores en los que se confíe y que tengan potencial hasta su precio objetivo». Ahora mismo, en su cartera de cinco grandes, tiene a CaixaBank, Repsol, Gestamp, Ferrovial y Colonial.
Similar aproximación a los mercados tiene Nicolás López, de MG Valores: considera que hay que continuar sobreponderando la Bolsa como activo principal de las carteras. Y considera que lo que conviene ahora es una gran diversificación porque no cree que vaya a haber ningún sector en particular, defensivo, de crecimiento o cíclico, que lo vaya a hacer claramente mejor. De este modo, propone una cartera de Bolsa española que contenga valores defensivos tradicionales como Naturgy, Iberdrola o Red Eléctrica; compañías del sector de la construcción y las infraestructuras, que tienen buenas expectativas, rentabilidad por dividendo y expectativas de crecimiento a largo plazo, como Acciona, ACSy Ferrovial; bancos, ineludibles por su peso en la Bolsa española, centrándose en los domésticos, como Bankia, CaixaBank y Bankinter, puesto que los grandes están más expuestos a los riesgos emergentes; además de acciones del sector salud, como Faes, Almirall o Grifols. Se trataría, en palabras de López, de una cartera equilibrada para un escenario como el actual, que oscila entre el temor a una economía débil y el miedo a que se fortalezca y ello implique una política monetaria más agresiva.
Mensajes más cautos
Hay analistas que parecen más preocupados y se muestran aún más prudentes. Por ejemplo, Ignacio Cantos, de Atl Capital, que señala que en otras circunstancias estaría incrementando su exposición a la Bolsa, pero ahora no lo está haciendo. Argumenta que si bien las valoraciones son más atractivas que antes, el horizonte no se presenta tan despejado como por ejemplo en noviembre o diciembre del año pasado, cuando se atisbaba un buen 2018 en términos de crecimiento para EE.UU. y para Europa. «Ahora el mercado puede estar más atractivo por precio, pero hay más riesgos alrededor, como un menor crecimiento, que los efectos de la guerra comercial se vayan a empezar a ver en los resultados, que Italia sea un foco de conflicto y que los problemas de los emergentes se traduzcan en un contagio inmediato. Por eso, preferimos una posición más defensiva. Además, septiembre y octubre no suelen ser estacionalmente positivos para la Bolsa, a diferencia de noviembre o diciembre, que suelen ser mejores». Así, infrapondera el sector financiero, ha reducido valores cíclicos y ha entrado en el sector farmacéutico.
Y los analistas de Fidelity se expresan en un tono similar: «En general, el grupo de asignación de activos se ha ido volviendo más precavido sobre las perspectivas de los mercados en los últimos meses. Los gestores de fondos están centrados en aumentar el carácter defensivo de las estrategias de inversión», afirma un reciente informe de la firma estadounidense. «Creemos que tiene sentido posicionarnos defensivamente sin dejar de aprovechar las oportunidades a corto plazo que podrían surgir en los próximos meses», añade. Así, en Bolsa Fidelity se mantiene neutral «aunque el consenso empieza a consolidarse en torno a la amenaza de un riesgo bajista general», mientras que en renta fija aconseja cautela, al tiempo que considera adecuado mantener una posición de liquidez.