Asturias se suma a la plataforma europea de regiones de carbón en transición
Asturias se ha sumado a la Plataforma para la Regiones de Carbón en Transición constituida hoy en Estrasburgo (Francia) para[…]
Asturias se ha sumado a la Plataforma para la Regiones de Carbón en Transición constituida hoy en Estrasburgo (Francia) para encontrar alternativas al sector de la minería en términos de actividad económica y empleo y de la que forman parte 41 regiones de doce países miembros de la UE.
Este foro, impulsado por la Comisión Europea, pretende que el paso hacia el nuevo modelo energético promovido por las instituciones comunitarias sea justo y equitativo para los habitantes de las cuencas mineras.
Además, pretende apoyar a las regiones carboneras de la UE en la aplicación del paquete de medidas 'Energía limpia para todos los europeos', presentado por la Comisión el 30 de noviembre del año pasado y punto de partida para las posteriores disposiciones legislativas que debe aprobar el Consejo Europeo.
Esta plataforma también da respuesta a la reducción de la actividad extractiva derivada de la Decisión 2010/787/UE, que sólo permite que subsista la minería competitiva a partir de 2019.
La nueva plataforma representa a todos los territorios de la UE donde la minería del carbón sigue considerándose un motor económico y su objetivo es facilitar la identificación, el desarrollo y la implantación de proyectos que contribuyan a una transformación económica viable de estas zonas.
Entre otras iniciativas pretende facilitar el intercambio de información sobre fondos y programas, el diálogo sobre el marco político y normativo necesario, el conocimiento de buenas prácticas para incentivar su aplicación y el aprendizaje mutuo, ha agregado la Junta.
Además de los representantes de la asociación de municipios mineros (Euracom) a la puesta en marcha de la plataforma ha asistido la directora general de Minería y Energía, Belarmina Díaz, así como el eurodiputado socialista asturiano Jonás Fernández.
El carbón se explota en 11 países y 42 regiones europeas lo que lo convierte en el combustible fósil más abundante en la UE y da empleo a unas 240.000 personas de las que 180.000 trabajan en la extracción de carbón y lignito y las 60.000 restantes en centrales eléctricas alimentadas con ese mineral.
Al mismo tiempo las instituciones comunitarias están trabajando para reducir las emisiones derivadas de su utilización, para lo que se busca desarrollar e incorporar a las plantas tecnologías avanzadas como las de captura y almacenamiento de carbono.
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