El Gobierno filipino rechaza recurso de Uber y refrenda la sanción de un mes
El organismo regulador del transporte en Filipinas refrendó hoy la sanción de un mes de inactividad impuesto a Uber en[…]
El organismo regulador del transporte en Filipinas refrendó hoy la sanción de un mes de inactividad impuesto a Uber en el país, tras rechazar el recurso presentado horas antes por la empresa estadounidense.
La Junta de Regulación y Franquicias del Transporte Terrestre de Filipinas (LTFRB, siglas en inglés) explicó en un comunicado que la compañía desobedeció la orden de no acreditar a nuevos conductores desde el pasado 26 de julio y por tanto es merecedora de la sanción.
"Estamos decepcionados con la decisión de la LTFRB de rechazar nuestro recurso y cumpliremos con la orden", reaccionó en otro comunicado Uber, que deberá abstenerse de prestar servicios hasta el 15 de septiembre próximo.
La compañía agradeció "el apoyo del público en las últimas 24 horas", en referencia a los numerosos mensajes de usuarios en redes sociales.
Esta mañana, Uber remitió un escrito a la LTFRB en el que expuso que la sanción constituye "una flagrante violación de su derecho a un proceso adecuado" y no está sustentada en pruebas objetivas.
La penalización a Uber ha generado un gran revuelo, ya que decenas de miles de filipinos usan cada día esta aplicación en un país donde los servicios de transporte público son precarios.
Grace Poe, presidenta del comité de servicios públicos del Senado, calificó la decisión del organismo estatal de "cruel y absurda" y denunció que "va a crear más inseguridad en lugar de resolver el problema", mientras otros senadores también expresaron sus protestas.
Los internautas, por su parte, han lanzado duras críticas a la suspensión de Uber al considerar que alterará gravemente la movilidad en el área metropolitana de Manila, donde viven unos 13 millones de personas.
La medida de la LFTRB es parte de su campaña para regularizar el servicio de transporte privado de pasajeros en Filipinas, donde circulan unos 120.000 vehículos de este tipo (principalmente de las empresas Uber y Grab), pero se estima que apenas 7.000 cuentan con las licencias correspondientes.