El minivehículo N-Box de Honda fue el modelo más vendido en Japón en julio
El minivehículo N-Box de Honda Motor fue el modelo más vendido en Japón en julio, informaron hoy las asociaciones japonesas[…]
El minivehículo N-Box de Honda Motor fue el modelo más vendido en Japón en julio, informaron hoy las asociaciones japonesas de distribuidores de vehículos, con lo que volvió a encabezar la lista por primera vez en cuatro meses.
El fabricante nipón comercializó 14.503 unidades del minivehículo -aquellos con motores de menos de 660 centímetros cúbicos- el mes pasado, un 11,4 % interanual más, según los datos de la Asociación de Distribuidores de Vehículos (JADA) y la Asociación de Vehículos Ligeros y Motocicletas de Japón.
El segundo y el tercer automóvil más vendido en el país asiático en julio fueron dos modelos de Nissan, el Note y el Dayz, de los que se comercializaron 12.431 unidades (un 28 % más) y 12.137 unidades (un 61,4 % más) en dicho mes, respectivamente.
El Dayz fue uno de los minivehículos que se vieron afectados por la manipulación de datos de consumo de combustible revelada en julio del año pasado por Mitsubishi Motors, que produce el modelo para ser posteriormente vendido bajo la marca Nissan.
El híbrido Prius de Toyota, que lideró el ránking en junio, quedó relegado un mes después al cuarto puesto de la lista con un total de 12.057 unidades comercializadas, un 56,9 % interanual menos.
En quinta posición estuvo el Aqua, también del fabricante de Aichi (centro de Japón), del que vendió 12.005 unidades, lo que representa un 23,8 % menos que en julio de 2016.
El coche compacto Fit de Honda ocupó la sexta posición con un total de 11.908 unidades colocadas en el mercado, en una lista que cerraron tres minivehículos: el Tanto (11.710) y Mira (11.670) y de Daihatsu, y el Wagon R (10.609).
En total, seis modelos de minivehículos se situaron entre los diez primeros puestos de la lista de los más vendidos.
Los minivehículos gozan de gran popularidad en Japón por su consumo eficiente, reducido tamaño y bajo coste de mantenimiento, pero sus ventas se han resentido por una subida del impuesto de circulación sobre estos automóviles desde 2015 y la salida a la luz del falseo de datos de consumo por parte de varios fabricantes.
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