Lloret reproduce la América de los indianos
La América que conocieron los indianos en sus viajes en búsqueda de fortuna en el siglo XIX y principios del[…]
La América que conocieron los indianos en sus viajes en búsqueda de fortuna en el siglo XIX y principios del XX se reproduce este fin de semana en Lloret de Mar, tierra de origen de muchos de aquellos aventureros.
La Feria de los Americanos convierte durante unos días este municipio turístico en un paseo caribeño, incluida una reproducción del bar Floridita de La Habana, donde un lloretense como Constantí Ribalaigua hizo famoso el cóctel Daiquiri.
El programa de actividades gratuitas cuenta también con talleres de baile, conciertos de música cubana, espectáculos itinerantes o un mercado.
El concejal de Promoción Económica, Jordi Orobitg, ha subrayado que "esta feria permite poner en valor la historia y el rico patrimonio indiano de la población y, a la vez, generar actividad económica con un acontecimiento con un alto valor añadido".
Las visitas guiadas a algunas joyas arquitectónicas encargado en su momento por aquellos viajeros que regresaron tras hacer fortuna al otro lado del Atlántico forman parte también de las propuestas de la programación.
Las conferencias organizadas repasan también otros aspectos de ese pasado de Lloret de Mar como su cementerio modernista o la participación de algunos de aquellos indianos en el tráfico de esclavos.
En todo caso, la Feria de los Americanos supone un viaje al pasado durante unos días para recordar aquellas épocas con demostraciones de oficios, animaciones teatrales o exposiciones de productos de ultramar.
La cita, que tiene como uno de sus aspectos destacados la visita guiada a una vivienda indiana, Can Font, hoy de propiedad municipal, concluye este domingo tras un concierto de Unión Habanera.
Lloret de Mar cuenta con un importante legado de aquellos viajeros que probaron fortuna en América, con figuras destacadas como las de Constantí Ribalaigua o la de Narcís Gelats, cuyo edificio de la Banca Gelats se conserva todavía en La Habana.
Entre 1830 y 1860, un total de 150 embarcaciones se levantaron en la arena de esta localidad gerundense, que llegó a albergar unos astilleros en el paseo que hoy se sitúa frente a la fachada principal del ayuntamiento.
La arquitectura indiana cuenta con nombres de la talla de Puig i Cadafalch o Bonaventura Conill i Montobbio, aunque Can Font, la mansión que se hizo construir el conocido como Conde de Jaruco, merece un punto y aparte por el estado de conservación que presenta.
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