Hostelería critica la "pasividad institucional" con alojamientos irregulares
La Asociación de Hostelería de Bizkaia ha criticado la "pasividad institucional" ante los alojamientos irregulares en viviendas particulares, lo que[…]
La Asociación de Hostelería de Bizkaia ha criticado la "pasividad institucional" ante los alojamientos irregulares en viviendas particulares, lo que provoca una "competencia desleal".
En un informe sobre la situación del sector, difundido hoy, dicha asociación reclama al actual Gobierno Vasco que "aplique" el marco de actuación aprobado al final de la anterior legislatura sobre este asunto.
La citada norma, según se recuerda, no prohíbe esa actividad, pero la "regulariza y normaliza" desde los puntos de vista fiscal, institucional y de seguridad.
La asociación también cita como "cuestiones pendientes" la regulación de un ámbito institucional propio para la ordenación de las actividades hosteleras así como que la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) coordine las legislaciones de los ayuntamientos para evitar que cada consistorio "vaya por libre".
También se estima "importante" que los municipios consideren la concesión de terrazas "con criterios de tolerancia", y reconoce que en este ámbito, algunos establecimientos no han respetado "las exigencias inherentes" a esa concesión "lo que perjudica a todo el sector".
En el aspecto fiscal, la hostelería vizcaína estima que el "ahínco con que se persiguen determinadas conductas", en relación a la exigencia del ticket de venta, "podría ser mejor entendido si ese mismo ahínco se aplicara a todas las actividades irregulares que se llevan a cabo" alrededor de los locales.
Estiman, además, que la imposición fiscal debería conllevar "coeficientes reductores" en reconocimiento a los extensos horarios, las limitaciones vacacionales y al "esfuerzo" de los autónomos.
Respecto al volumen de actividad del sector, la Asociación reconoce que algunas actividades han iniciado el camino de la recuperación, pero cita expresamente el ocio nocturno como una actividad que "empeora progresivamente".
La crisis continuada en este consumo se une a unas "conductas" de consumidores que "perjudican seriamente" la imagen empresarial.
El documento cita, en concreto, las "conductas incívicas" de una parte de estos usuarios y denuncia que "no encuentran una respuesta adecuada en el entorno institucional ni judicial".
Añade que "esa pasividad o tolerancia provoca que las comunidades de vecinos enarbolen la bandera reivindicativa para alejar de su zona las actividades hosteleras".
"La solución podría pasar por establecer acuerdos y medidas consensuadas entre instituciones, representantes vecinales y hosteleros", se indica, pero se precisa que "esto carecería de valor en tanto en cuanto no se reprendan ciertas conductas incívicas que hoy en día se producen en un entorno de impunidad".
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