La flota cántabra de artes fijas sale a la mar este lunes en busca del verdel

Los pescadores de la flota cántabra de artes fijas ultiman sus aparejos porque el lunes, 27 de febrero, comienza la[…]

Los pescadores de la flota cántabra de artes fijas ultiman sus aparejos porque el lunes, 27 de febrero, comienza la costera del verdel, la primera de las campañas más influyentes del Cantábrico donde se pone en juego "el 60 % de la subsistencia" de esta modalidad para el resto de la temporada.

Así lo asegura a Efe el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria, Miguel Fernández, quien añade que, por el contrario, para los cerqueros "la reina de las costeras" es la anchoa, la segunda pesquería de la región que también se inicia la semana que viene, el 1 de marzo.

Pese a que "aún es pronto" para que emerjan los bancos de caballa y bocarte, Fernández cree que la apertura del caladero puede proporcionar a las embarcaciones de bajura "una o dos cajas con estos pescados y así ganar algunos euros", sobre todo tras "meses con los barcos amarrados".

"De momento estamos tranquilos y las expectativas pasan por pescar el cupo de verdel a partir de mediados de marzo, cuando la temperatura del mar sea la óptima", considera el presidente.

La cuota de verdel asignada a Cantabria para la presente campaña ronda las 6.000 toneladas, un 7 % más que en 2016 tras restar la multa que pesa sobre España por la sobrepesca de esta especie en 2009 y 2010.

Una cifra que, en opinión de Fernández, sigue siendo una "miseria" e "inferior" al total admisible de capturas otorgado por Bruselas en 2015, porque "el año pasado nos quitaron un 17 % de cuota y eso hay que tenerlo en cuenta", lamenta.

Los cerqueros comenzaron la costera del verdel en enero y por inexistencia de género "prácticamente no han consumido nada" de las 2.800 toneladas del cupo pactado para esta modalidad, que quedará "aniquilado en dos semanas" una vez aflore el pescado, vaticina el presidente.

Mientras que la cuota otorgada a artes fijas es de 3.200 toneladas que, según estima Fernández, puede tener a los pescadores de estas embarcaciones faenando cerca de un mes.

En cuanto al bocarte, se espera que esta especie empiece a tomar protagonismo a partir de abril y que los barcos de cerco de la región consigan un buen rédito de las 25.000 toneladas de pesca permitida. Una cuantía que, en opinión de Fernández, "no es mala".

Tras "perder" dos buques que se han marchado a Galicia y que "no se han repuesto", en Cantabria hay censados un total de 42 barcos de cerco y 85 dedicados a artes fijas, de los que se han incorporado 5 "de tamaño muy pequeño".

Y es que, según el presidente de la federación de cofradías de Cantabria, los pescadores están apostando por barcos de 9 metros de eslora que generan "pocos gastos" y que están tripulados por el "mínimo" personal necesario para "obtener más dinero".

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