Apicultores extremeños y salmantinos hacen frente a favor trashumancia
Apicultores extremeños y salmantinos han decidido conformar un frente común para solicitar que acaben las "trabas" que ponen ayuntamientos de[…]
Apicultores extremeños y salmantinos han decidido conformar un frente común para solicitar que acaben las "trabas" que ponen ayuntamientos de algunos municipios durante la trashumancia.
El objetivo es que el Estado legisle en relación al asentamiento de colmenas en territorio público, para evitar que se produzcan situaciones donde los municipios imponen condiciones claramente discriminatorias a los apicultores foráneos, ha dicho a Efe el responsable del Sector Miel de Coag Extremadura, Paulino Marcos.
En una reunión mantenida esta semana con la Asociación de Apicultores Salmantinos, los agricultores extremeños y charros decidieron que las actuaciones a llevar a cabo en este ámbito se hagan en conjunto de ahora en adelante.
También se estará "vigilante" para que, cuando un municipio tenga o anuncie una ordenanza discriminatoria, se pueda actuar contra ella con la ley en la mano, como ya ha acontecido con algunos recursos planteados, pendientes aún de conocer si prosperan.
Los apicultores extremeños realizan distintas acciones para solicitar que se acaben con las trabas que imponen algunos municipios gallegos, leoneses o zamoranos, entre otros territorios, como ha indicado Marcos, durante la trashumancia.
El Ejecutivo autonómico se comprometió el pasado año a impulsar una normativa común para todas las comunidades y municipios, si no se consigue de ámbito nacional al menos entre Extremadura, Castilla y León y Galicia, para acabar con la "discriminación" del apicultor foráneo frente al local en cuanto a las exigencias y costes para instalar las colmenas.
Paulino Marcos considera "fundamental" acabar con las ordenanzas municipales que imponen unas tasas determinadas para los apicultores empadronados en el término municipal y otras en algunas ocasiones hasta ocho veces mayores para los foráneos.
Esta situación contrasta con lo que acontece en Extremadura, comunidad que acoge durante más de medio año a un tercio de las colmenas españolas sin que exista "ningún tipo de problema", ha aseverado.
Por otra parte, el año ha empezado bien para el sector extremeño, pues las bajas temperaturas permite una buena invernada, aunque un número importante de colmenas se han muerto y deberán ser repuestas en los próximos meses.
Los apicultores desconocen las razones que llevan a la mortandad de las colmenas, aunque podría adolecer al incremento de la incidencia del ácaro varroa o de los insecticidas utilizados en el campo.
Paulino Marcos espera que este año se puedan obtener mejores datos de producción en relación a 2016, un año "malo".
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