Bárcenas atribuye a Mariano Rajoy el portazo del PP a la trama Gürtel
Luis Bárcenas ha atribuido al actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy la orden para que el Partido Popular dejara de[…]

Luis Bárcenas ha atribuido al actual presidente del Gobierno Mariano Rajoy la orden para que el Partido Popular dejara de contratar con las empresas de Francisco Correa, el capo de la trama Gürtel. En su interrogatorio ante el tribunal que le juzga, el antiguo tesorero del PP ha explicado que un empresario informó a Rajoy y al entonces tesorero de la formación política, Álvaro Lapuerta, de que Correa se hacía pasar por intermediario del partido y exigía a los empresarios que quisieran contratar con ayuntamientos gobernados por el PP pasar por su despacho. «Yo recibo la instrucción de dejar de contratar con Correa», ha afirmado.
Después de esa instrucción, Bárcenas informó a todas las sedes regionales del partido de que debían dejar de contratar con las empresas de Correa, ante las sospecha sobre sus actividades ilícitas, según su versión ante el tribunal, ante el que declara por primera vez como acusado ocho años después de que estallara el caso Gürtel. La Fiscalía solicita para él 42 años y medio de prisión y le acusa de cobrar comisiones por influir a favor de la trama Gürtel y por ocultar gran parte de su fortuna en cuentas bancarias en Suiza.
El extesorero del PP, que declara apoyado por un puñado de apuntes, ha criticado ya la declaración de Correa, quien le delató al confesar y aceptar gran parte de las acusaciones de la Fiscalía, y ha negado tener una relación personal o empresarial con el cabecilla de la red. Bárcenas ha declarado que su relación se limitó a la condición de «proveedor-empresa», y ha explicado que esta relación se cortó porque a Correa «se le subió a la cabeza el nivel de relaciones que tenía y lo bien que le iba». También ha negado haber recibido nada del capo de la Gürtel. «Ni para mí ni para el partido», ha zanjado Bárcenas, quien ha asegurado que Génova realizaba todos sus pagos «oficialmente» y nunca con dinero en efectivo.
En su interrogatorio, el extesorero ?que abandonó la cárcel de Soto del Real en enero de 2015- debe explicar de dónde proceden los fondos que ocultó en cuentas bancarias en Suiza, donde llegó a acumular hasta 48,2 millones de euros. Según la versión que ha mantenido siempre, ese dinero es producto de su actividad empresarial y financiera y de su habilidad en la compraventa de obras de arte. La Fiscalía le acusa de 17 delitos fiscales.
Según los abogados de Bárcenas, Correa se enemistó con él cuando el extesorero le cerró la puerta de los negocios ligados a los eventos políticos del partido. La defensa del extesorero denunció incoherencias y contradicciones en la confesión de Correa, quien reconoció gran parte de las acusaciones con la intención de que la Fiscalía rebaje su petición de 125 años de prisión.
Anticorrupción también le acusa de influir en funcionarios y políticos de la comunidad de Castilla y León para que favorecieran a la trama en los años 2002 y 2003 en adjudicaciones públicas. Según el Ministerio Público, Bárcenas recibió a cambio comisiones en efectivo y viajes privados por todo el mundo.
También deberá responder a la acusación de que metió la mano en la contabilidad opaca del PP y se apropió de al menos 299.650,61 euros que no le pertenecían.