Con qué grandes compañías se ha ganado más en Bolsa este año
El balance del año es bastante mixto en las Bolsas. Encontramos resultados muy diferentes según los países de los que[…]
El balance del año es bastante mixto en las Bolsas. Encontramos resultados muy diferentes según los países de los que hablemos, pero también en función de los sectores en los que nos fijemos e incluso de los valores. En cuanto a estos últimos, ¿cuáles han sido los más rentables?, ¿por qué lo han hecho tan bien en el año?, ¿les queda potencial con vistas a los próximos meses? En España, destacan las compañías ligadas a las materias primas, tanto a los metales industriales como a los combustibles. En Europa, el gran ganador es un valor ligado al consumo, mientras que en Estados Unidos, hay dos empresas, o incluso tres, que se disputan hasta el último momento el liderazgo del ránking de rentabilidad: Caterpillar, UnitedHealth y Goldman Sachs.
ArcelorMittal más que duplica su valor en Bolsa. Rubén de la Torre, de Andbank, explica que, en parte, la subida se debe al fuerte castigo de primeros de año. Cuando marcó mínimos en los 2 euros, cotizaba a 0,2 veces valor en libros. Ello, por la fuerte caída del acero, al que está muy expuesta. A partir de febrero, el riesgo bajista de las materias primas se redujo y el acero ha más que triplicadosu precio. Luego, en agosto, las expectativas inflacionistas aumentaron. Así, según Juan José del Valle, de Dif Broker, detrás de la subida de ArcelorMittal está también la previsión de una mayor inflación tras el triunfo de Trump. También ArcelorMittal puso de su parte al resolver las dudas financieras con una ampliación de capital.
¿Conserva potencial? Para Rubén de la Torre, depende de lo que haga el acero. Para Del Valle, también de que se cumplan las expectativas despertadas por Trump. Este experto añade que, técnicamente, se enfrenta a una resistencia importante en los 8 euros. De la Torre señala que para los próximos meses, la apuesta por ArcelorMittal podría ser una táctica, es decir, comprando a 6 euros y vendiendo cuando se acerque a los 8 euros. Este experto cree que las caídas pueden ser limitadas, debido a que los inversores que se han perdido el 'rally' pueden verse tentados a entrar a precios más bajos. Pero habrá que estar pendiente de la evolución del acero, puesto que si bien es posible que los volúmenes sigan siendo importantes, pueden surgir problemas en los márgenes.
Acerinox, algo más rezagado. Como ArcelorMittal, y según señala Juan José del Valle, también se enfrenta a una resistencia importante. En su caso, en los 13 euros por acción. Para Rubén de la Torre, Acerinox puede tener algo de potencial, puesto que, en términos de valor sobre beneficio bruto de explotación, cotiza por debajo de la media de los últimos años. Jaime Sémelas, de Value Tree, apunta que hay varias razones que explican su subida en los últimos meses: las medidas antidumping en Europa y en Estados Unidos contra las importaciones chinas, que han provocado que la sobreoferta se haya ido reduciendo, el triunfo de Trump y la subida del níquel. Según Sémelas, estas cuestiones se empezarán a mostrar en los fundamentales a lo largo de 2017. Además, la base comparable de precios medios debería ser muy buena en comparación con 2016. «El problema es que todo esto puede estar ya metido en las perspectivas del mercado», comenta Sémelas. Por eso, en su opinión, para que las acciones sigan al alza, deberíamos ver subidas de precios y demanda en Europa, algo no descartable, pero sin que sean agresivas; en EE.UU., algo más posible, debido a su mayor crecimiento económico; y en menor medida en Asia, una posibilidad remota, de momento. En definitiva, para Sémelas, «a estos niveles, si tuviera una posición, no la vendería, pero tampoco la incrementaría».
Repsol, a lomos del petróleo. La petrolera se ha beneficiado del repunte del barril, que ha pasado de los menos de 30 dólares en que marcó mínimos hasta los 56 actuales. Precisamente, como recuerda Del Valle, los títulos de la empresa marcaron su nivel más bajo desde 1996 en enero cuando el barril de crudo rondaba los 27 dólares. Según explica De la Torre, tras la compra de Talismán, Repsol está más expuesta al negocio de exploración y producción, lo que primero la castigó y luego la ayudó a remontar. Pero, tal como añade Antonio Aspas, de Buy & Hold, a la empresa también le ha favorecido en Bolsa haber realizado un fuerte ajuste de costes que le hace tener una generación de caja positiva a estos niveles de precio, lo que es tranquilizador a la vista de que por ejemplo Gonzalo Sánchez, de Gesconsult, no ve al crudo más allá de los 60 dólares en 2017, puesto que ni Brasil ni EE. UU. se han adherido al último acuerdo de recorte de producción.
Según precisa De la Torre, frente a otras compañías de su tamaño, como Eni o Statoil, Repsol cotiza con prima, pero ésta puede estar justificada por la buena evolución de su negocio de refino. De la Torre, aunque sigue viendo bien al grupo español mientras el crudo se mantenga en estos niveles o suba, prefiere otras empresas del sector, como Total o Royal Dutch. Pero los expertos de Norbolsa sí se quedan con Repsol, además de con Total.
Adidas gana por goleada en Europa. Como recuerda Miguel Jiménez, de Renta 4, Adidas fue el peor valor del Dax alemán en 2014, al retroceder un 38%, después de reconocer que no sería capaz de cumplir con sus objetivos. A partir de ahí, el equipo gestor ha dado la vuelta por completo a la compañía. Y, como señala Antonio Aspas, también ha gustado el relevo en la cúpula: en enero, se anunciaba la sustitución del que ha sido su consejero delegado desde 2001, Herbert Hainer, por Kasper Rorsted, que asumió el cargo de forma efectiva en octubre. Durante este año, señala Aspas, la empresa ha desarrollado una política comercial más agresiva, que ha hecho que recupere cuota de mercado frente a sus principales competidores (Nike y Under Armour) principalmente en el mercado americano. Y vendió su negocio de equipamiento de golf, que fue bien recibido por el mercado. A De la Torre lo que no le gusta es la valoración de la compañía, que tiene un per de treinta veces. Ello aumentará la exigencia del mercado con los ritmos de crecimiento de su beneficio. De todas maneras, en opinión de este experto, si sigue creciendo a los ritmos que hemos visto y va mejorando sus márgenes, algo para lo que sí hay potencial, puede seguir comportándose bien. Pero el precio objetivo medio que le da el consenso de analistas coincide con su cotización actual.
UnitedHealth y Caterpillar se disputan el primer puesto en el Dow Jones. En el peor año para el sector salud americano desde la Gran Recesión, aguantó, y con solvencia, UnitedHealth, la mayor aseguradora sanitaria de EE.UU. Su 'rally' tiene lugar pese a las pérdidas ligadas al Obamacare, pero ésta es una circunstancia que los inversores han pasado por alto dado que saldrá de la mayor parte de sus programas en 2017. Además, el 40% de sus beneficios ahora proceden de su división de crecimiento rápido Optum, cuya tecnología y servicios tienen mayores márgenes que los principales negocios del sector salud. También le ha ayudado que las previsiones que ha presentado tanto para este año como para 2017 sean superiores a las que esperaban los analistas. Éstos aún le dan un potencial medio de cerca del 12% hasta su precio objetivo. En particular, Gary P. Taylor, de JP Morgan, elevó las estimaciones y su valoración tras el día del inversor que tuvo lugar a principios de diciembre.
Caterpillar, en cambio, ya cotiza por encima del precio objetivo medio que le da el consenso y la mayoría de analistas aconseja «mantener». La mejora de las perspectivas del sector minero global y del de la construcción en Estados Unidos ayudó a subir a la compañía. Pero la caída de las ventas el mes pasado puso de manifiesto que puede entrar en problemas, como también que Moody's bajara su calificación crediticia a mediados de este mes sólo dos semanas después de que la propia empresa reconociera que los analistas están sobreestimando sus perspectivas de beneficio, teniendo en cuenta la debilidad en el mercado de la construcción en EE.UU. y la volatilidad en los precios energéticos, que no favorecen una mejora sustancial de las inversiones.