Milicias libias anuncian la liberación total de Sirte, «capital» del Daesh
Los últimos dos bloques de viviendas del centro de Sirte, donde se atrincheraba bajo su bandera negra un puñado de[…]
Los últimos dos bloques de viviendas del centro de Sirte, donde se atrincheraba bajo su bandera negra un puñado de yihadistas de Daesh, pasaron este lunes a control de las fuerzas progubernamentales libias, que anunciaron el lunes la liberación de la antigüa capital de la sucursal del grupo terrorista.
«La batalla por Sirte se ha acabado. El Daesh ha sido vencido», confirmó a la cadena local Libya Channel uno de los portavoces de la operación militar. Al-Bunyan Al Marsus, coalición de milicias en su mayoría de la ciudad costera de Misrata, anunció esta mañana que habían roto el cerco yihadista en el barrio de «Al Giza Al Bahriyia», el último reducto donde los del Daesh se habían hecho fuertes a base de francotiradores y bombas suicidas.
«Nuestras fuerzas se enfrentan a los del ISIS en su último bastión. Docenas se han rendido», informaron la mañana del lunes, poco antes de anunciar la victoria de una operación que se ha prolongado durante más de siete meses. Anunciada en mayo por el Gobierno de Unidad Nacional auspiciado por las Naciones Unidas, las milicias no lograron grandes avances sobre el terreno hasta que, el primero de agosto, Estados Unidos se unió a la batalla con ataques aéreos a objetivos del Daesh, que alcanzaron el domingo los 492 bombardeos, según confirmó a ABC el Mando estadounidense para África (AFRICOM).
Ataques suicidias, coches bomba, francotiradores y una red de túneles entre los edificios han entorpecido el avance de las tropas de Al Bunyan Al Marsus, quienes además se movían en un área densamente poblada como era el centro de Sirte, según señalan sus portavoces.
La victoria sobre Sirte representará un duro golpe para la hidra yihadista del autodenominado Estado Islámico, que también enfrenta pérdidas en Mosul y Siria. Hace apenas unos meses, el «califa» del Daesh, Abu Bakr Al-Bagdadi, instó a combatientes extranjeros que, si no podían unirse al grupo en Irak o Siria, dirigieran sus pasos a Libia, en un intento de la propaganda yihadista de ofrecer una imagen de resistencia en el país norteafricano.
En medio del caos libio de milicias y gobiernos enfrentados tras la caída del dictador Muamar Gadafi, Daesh se hizo con el control de Sirte en 2015, donde establecieron su capital. Organizaciones proderechos humanos como HRW han documentado el reino de la sharía de manos cortadas y largos niqabs que el grupo impuso a los habitantes de la ciudad. En Sirte se calculaba la presencia, antes de la ofensiva, de casi 5.000 yihadistas.
