PP defiende que menores puedan acudir a conciertos en salas con sus padres
El Grupo Parlamentario Popular (GPP) se ha reunido con colectivos de padres y propietarios de salas de conciertos con el[…]
El Grupo Parlamentario Popular (GPP) se ha reunido con colectivos de padres y propietarios de salas de conciertos con el objetivo de plantear e impulsar soluciones que permitan la entrada a menores de dieciocho años en salas cuando haya actuaciones en directo, siempre que vayan acompañados de sus progenitores o tutores.
Así ha informado hoy el Grupo Popular en una nota de prensa en la que recuerda que actualmente la Ley de Convivencia y Ocio de Extremadura, en su artículo 10, prohíbe la entrada a menores en estos eventos.
El portavoz de Jóvenes y Deporte del GPP, Luis Francisco Sánchez, ha señalado que los colectivos interesados piden una modificación de la normativa que es "totalmente razonable" y que ya se ha llevado a cabo en otras comunidades autónomas como Madrid o Aragón.
Sánchez ha explicado que es posible permitir la entrada a menores con algunas condiciones como eliminar la publicidad que incite a beber en el local, pero no la bebida física que podría venderse a los mayores de edad.
Además, los menores deberían ser identificados mediante una pulsera que se facilitaría en la entrada y que llevarían durante su estancia en el local, siempre que haya actuaciones en directo. La propia ley impide también que los menores puedan participar como músicos en actuaciones realizadas en dichas salas
Para el portavoz popular, se ha generado una controversia por la falta de desarrollo o concreción de la Ley de Convivencia y Ocio y es preciso actualizarla para que la administración ofrezca a los más jóvenes opciones distintas al botellón.
"Hay que plantear alternativas al botellón. Eso no es habilitar zonas para beber, sino dar opciones diferentes", ha indicado Sánchez.
Por su parte, los responsables de salas han trasladado al GPP que se dan diversas situaciones, como padres que quieren ver conciertos y se quedan en la puerta por no poder acceder con sus hijos, lo que supone que numerosas salas que han invertido en equipos de sonido e insonorización no vean los frutos de su esfuerzo. EFE.
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