Delegado del Gobierno dice Aid el Kebir debe combinar legalidad y tradición
El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, insiste en la "necesaria combinación de legalidad y tradición", en referencia[…]
El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, insiste en la "necesaria combinación de legalidad y tradición", en referencia a la polémica sobre la prohibición de importación de borregos de Marruecos para la fiesta musulmana de el Aid el Kebir.
En una carta abierta enviada a los medios de comunicación, El Barkani considera que "por desgracia", lo que se tendría que haber abordado con "absoluta normalidad" se está intentando llevar hacia una "clara confrontación entre las instituciones públicas y parte de la comunidad musulmana melillense".
Según el delegado del Gobierno, esta prohibición, derivada del brote de fiebre aftosa declarado en Marruecos, continúa exigiendo unas medidas profilácticas que impidan, sin excepción alguna, la importación de animales ovinos, bovinos o caprinos.
Abdelmalik El Barkani señala que, con anterioridad al brote de fiebre aftosa, la Delegación del Gobierno siempre buscó el "resquicio legal" para permitir la importación de borregos, aunque ahora resulta "del todo imposible" establecer cualquier tipo de excepción.
Y es que, aunque Melilla goza de una clara "singularidad fiscal", tiene que aplicar tanto la normativa vigente en el conjunto del país como las órdenes ministeriales que puedan dictarse para el cumplimiento de esas mismas normas.
Sin embargo, continúa la carta, "hay quien está poniendo esto en entredicho", echando un pulso a las instituciones públicas y políticas e "intentando convencer a los musulmanes melillenses de que es posible incumplir la legislación en vigor".
Para El Barkani, en un Estado de Derecho no cabe el incumplimiento de la ley porque, en contra de lo que quieren hacer creer, ni es potestad del delegado del Gobierno, ni hay opción de variar lo que la normativa impone y el Ministerio de Agricultura exige.
Por razones sanitarias y económicas, "no se puede levantar excepcionalmente la prohibición de importación de borregos" mientras siga en pie la alerta emitida por la Organización Mundial de la Sanidad Animal, indica el delegado.
"No queda más opción que la combinación de la tradición con el respeto a la legalidad" y esto es posible hacerlo sin poner en riesgo el derecho de los musulmanes melillenses a celebrar, conforme al rito, la Pascua del Aid el Adha.
Jugar a echar un pulso político con un asunto que podría tener una grave repercusión económica para el país, "es más que irresponsable" en Melilla donde además, se pone en serio riesgo la convivencia y el respeto a la diversidad y multiculturalidad, añade El Barkani.
Un respeto que se puso de manifiesto cuando la Ciudad optó por declarar el Aid el Kebir fiesta local de todos los melillenses decisión que, según el delegado, parece "no servir, ni contentar a algunos sectores que, bajo el liderazgo de CpM, engañan a la población pretendiendo hacerle creer que se está atentando contra las tradiciones".
Ha apelado a la responsabilidad de los dirigentes políticos y asociativos y ha pedido a los melillenses musulmanes que "no nos dejemos engañar ni manipular" y seamos consecuentes con nuestra realidad democrática, asentada en el Estado de Derecho.
"Aquí no hay ningún atentado a ninguna tradición", subraya El Barkani, y sí un respeto oficial y consecuente con las tradiciones religiosas de los melillenses, con independencia de sus credos u orígenes culturales.
La celebración del Aid el Kebir en Melilla está garantizada y los musulmanes podrán, según el delegado, adquirir corderos procedentes de la Península como, desde hace años, vienen haciéndolo los ceutíes o como los que sacrificarán los casi dos millones de musulmanes que viven en España.
Unos borregos con garantía "halal", como ha certificado la Comisión Islámica española, que no admiten ninguna objeción para la correcta celebración del rito.
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