ELA, LAB y ESK mantienen los paros en Mercedes por el bloqueo de la dirección
Los sindicatos ELA, LAB y ESK han hecho hoy un llamamiento a la plantilla de la planta de Mercedes-Benz en[…]
Los sindicatos ELA, LAB y ESK han hecho hoy un llamamiento a la plantilla de la planta de Mercedes-Benz en Vitoria a secundar los paros convocados entre el 4 y el 8 de julio debido a la negativa de la dirección a comenzar las negociaciones del convenio colectivo con la mayoría sindical.
Las movilizaciones consisten en paros de una hora de duración en todos los turnos de producción de la planta automovilística y los sindicatos convocantes han advertido de que las protestas continuarán tras las vacaciones de verano si la empresa sigue bloqueando la negociación.
El portavoz de ELA y presidente del comité, Igor Guevara, y el representante de LAB Mikel Díaz de Alda han comparecido ante la prensa para informar de la situación en la que se encuentra la plantilla, después de que la dirección, según han denunciado, se niegue a negociar con la mayoría sindical y prefiera utilizar a sus "sindicatos acólitos", en referencia a UGT, Ekintza y PIM, para tener un convenio "más favorable a sus intereses".
La confrontación en Mercedes estalló en mayo tras la destitución del presidente del comité, Iñaki Andrés, de UGT, por parte de ELA, LAB, CCOO y ESK, lo que ha provocado la existencia de dos bloques sindicales.
CCOO, por el momento, no respalda los paros convocados aunque, según han asegurado los portavoces de LAB y ELA, comparte su mismo diagnóstico de la situación.
Díaz de Alda y Guevara han criticado además el trato que está dando la empresa a los trabajadores eventuales, obligándoles a realizar jornadas por encima de las doce diarias máximas establecidas por la legislación y sin respetar los descansos mínimos entre turnos.
Ambos portavoces sindicales han recordado que ELA, CCOO, LAB y ESK presentaron una plataforma para negociar con la empresa aunque la dirección rechazó "todos y cada uno de los puntos".
Posteriormente la dirección presentó sus propuestas "desorbitadas" con propuestas como trabajar diez horas al día, los sábados por la tarde y semanas "de casi 60 horas".