El segundo mayor accionista de Vanke rechaza expulsar a su fundador
El segundo accionista de Vanke, la mayor inmobiliaria residencial de China, pretende impedir que sus actuales grandes accionistas expulsen a[…]
El segundo accionista de Vanke, la mayor inmobiliaria residencial de China, pretende impedir que sus actuales grandes accionistas expulsen a su presidente y fundador tras siete meses ya de batallas internas.
Su mayor accionista actual, el grupo inversor Baoneng, con un 24,26 % de Vanke, convocó el lunes la próxima votación de una posible expulsión de su fundador, Wang Shi, y de los 11 ejecutivos que componen la dirección.
Sin embargo, el grupo China Resources, el segundo mayor accionista de Vanke con un 15,24 % de sus títulos, rechaza la agresiva propuesta de Baoneng, aunque no descarta apoyar algún cambio directivo si beneficia a la compañía, según anunció en su cuenta oficial de la red social WeChat.
La guerra interna que obstaculiza cada vez más el funcionamiento de la inmobiliaria, algunos de cuyos empleados de su central en Shenzhen (sureste) han empezado a movilizarse y protestar por ello, se remonta al pasado 18 de diciembre, cuando Vanke abandonó su cotización en las bolsas de Shenzhen y Hong Kong.
A pesar de las excusas iniciales (una posible reestructuración de activos), aquella salida momentánea del mercado, que se alarga hasta hoy, fue una maniobra de Wang para defenderse de la compra masiva de acciones con la que Baoneng obtuvo el control de la compañía.
Aquella retirada se renovó el 18 de marzo por otros tres meses, con la aprobación incluso de Baoneng, y de nuevo el 19 de junio, con el anuncio desesperado por parte de Wang de que la reestructuración de activos aludida será la compra por Vanke de Qianhai, una filial inmobiliaria de la firma estatal del Metro de Shenzhen (SZMC).
El acuerdo daría acceso a Vanke a la edificación de numerosos terrenos disponibles en la dinámica capital financiera del sureste de China, ubicados sobre varias líneas de metro de reciente construcción. Baoneng, obviamente, se opone, y China Resources ahora aclara que tampoco lo aprueba.
Esa maniobra de Wang contrarrestaría la toma de control de la firma por parte de Baoneng, un conglomerado dedicado a las finanzas y al sector inmobiliario, pero que para financiar su inversión en Vanke y convertirse en su accionista principal hizo que una de sus filiales pidiera un crédito equivalente al doble de su capital.
Baoneng acusa a Wang, fundador de la compañía y uno de los empresarios más conocidos de China, de haber pasado la mayor parte del tiempo entre 2011 y 2014 estudiando en EEUU y el Reino Unido, y a los otros 11 directivos de permitir que Wang siguiese cobrando su elevado sueldo mientras estudiaba .
Según una nota de la agencia calificadora Moody's, la posible expulsión de Wang y de sus principales directivos dificultaría el acceso de Vanke al crédito, y probablemente afectaría a su calificación.