Feria CES Asia se asienta en China como foro para la innovación electrónica
Con la segunda edición de la feria de Electrónica de Consumo de Asia (CES Asia 2016), la versión asiática de[…]
Con la segunda edición de la feria de Electrónica de Consumo de Asia (CES Asia 2016), la versión asiática de CES Las Vegas, una de las citas mundiales de referencia del sector, el evento se está empezando a asentar en China como un foro anual clave para presentar las innovaciones en electrónica.
La cita mundial, organizada por la Asociación de Electrónica de Consumo estadounidense (CEA) y por Intex, la principal firma ferial estatal de Shanghái, se estrenó en 2015 con 21.000 metros cuadrados y poco más de 200 firmas participantes de 16 países para aprovechar el creciente peso de Asia como productor y como mercado.
En su segunda edición la participación se ha duplicado hasta casi 400 firmas de 23 naciones, el espacio llega a los 32.000 metros cuadrados, y aunque sigue siendo una feria de tres días (en comparación con las dos semanas de su matriz de Las Vegas), en Intex esperan "que llegue a ser igual de importante en el futuro".
Así lo aseguró a Efe Hu Jiali, directora de proyectos de Intex Shanghai, que recordó que "China es un gran mercado de consumo, y muchísimas marcas mundiales quieren aumentar su presencia aquí y en Asia-Pacífico".
"Este año cubrimos ya unas 15 categorías de negocio, sobre todo con productos que tienen que ver con la realidad virtual, los drones, los coches sin conductor, los hogares inteligentes y las tecnologías portátiles vestibles", indicó Hu.
En efecto, CES Asia 2016 ha logrado reunir este año a firmas tan dispares como Intel, IBM, Samsung, Pioneer, JD.com, (comercio electrónico), Huawei (móviles y equipos de telecomunicaciones), NavInfo (navegación por satélite), Virtuos (videojuegos y arte en 3D), Continental (neumáticos), BMW, Cadillac, Volvo y Mercedes-Benz.
La sueca Volvo, controlada por la china Geely, fue una de las compañías automovilísticas que mostró sus apuestas para un futuro en que la conexión de nuestros coches, hogares y todo tipo de aparatos con nuestros móviles y dispositivos, a través de internet sin hilos, cambiará muchas de nuestras rutinas.
Una de sus ideas permite interactuar con una inteligencia artificial del automóvil a través de redes sociales, como la china WeChat, mediante mensajes de texto o de voz, tanto para dar instrucciones como para recibir avisos meteorológicos o de tráfico incluso mucho antes de subir al automóvil.
La idea más espectacular, con todo, es la conducción automática, en la que también están trabajando otras marcas, y que Volvo está decidiendo en qué lugares de China la pondrá a prueba próximamente con un centenar de vehículos a la vez, confirmó a Efe Henrik Jarlebratt, director de mercadotecnia de la compañía en China.
"Hoy en día en ciudades como Shanghái hay siempre atascos y se pierde mucho tiempo, así que si puedes dejar la conducción al coche y aprovechar ese tiempo en cosas más importantes, será muy beneficioso", comentó, y dijo que, en su opinión personal, tal vez los primeros coches autónomos circulen en cinco o seis años.
También firmas más pequeñas, como la emprendedora china Cowa Robot, presentaron productos sorprendentes, como su maleta robotizada, con sensores de visión y dos ruedas móviles que permiten seguir a su dueño automáticamente (identificado por una pulsera codificada), con una autonomía de 20 kilómetros.
Junto a incontables productos exóticos, desde patinetes motorizados a paneles publicitarios que identifican el sexo y la edad aproximada de quien los observa, lo que más se ve en la feria está relacionado con el "internet de las cosas" y la realidad virtual.
"Hoy en China está la mayor concentración mundial de capital invertido en realidad virtual", dijo a Efe Gilles Langourieux, fundador en 1997 del primer estudio de videojuegos extranjero en China (Ubisoft Shanghai) y ahora presidente de la firma de arte digital Virtuos, que sirve a grandes nombres del sector y del cine.
"Todas las grandes firmas tecnológicas chinas invierten sumas colosales en realidad virtual", aseguró; "los americanos también, pero concentrados en un número mucho menor de empresas, mientras en China es un enorme: las grandes, las medianas y las pequeñas invierten en este terreno, y vamos a ver lo que da de sí".