¿Tabletas gigantismo o nuevos PC?
Las tabletas se renuevan con pantallas grandes y equipos híbridos, una batalla en la que Microsoft va ganando a Android
Steve Jobs decía que los ordenadores tienen todas las papeletas para convertirse en los «camiones» de la electrónica de consumo. «Quedarán para las tareas más pesadas», solía decir el difunto genio de Palo Alto. Un mantra que muchos siguieron, lanzándose a crear dispositivos móviles. Un paradigma que muchos se apresuraron a bautizar como la era post-PC.
La caída de ventas de ordenadores, como se ha venido entendiendo tradicionalmente, es una realidad inapelable. Fabricantes como Sony, que vendió su división Vaio, o Samsung han dejado de fabricarlos. La proclama era centrarse en los 'smartphones' y las tabletas. El primero de estos mercados, el de teléfonos inteligentes, cuenta a día de hoy, con una salud de hierro. Sin embargo, las tabletas, los equipos llamados a ser el reemplazo natural de los PC, acumulan ciertas dudas tras su explosión inicial.
Y en medio de este panorama el mundo de la tecnología se ha puesto del revés. Los fabricantes de móviles quieren hacer ahora ordenadores. O algo que se les parece mucho. Los llaman dos en uno. Máquinas con todas las posibilidades de un portátil y que se pueden mover tan fácilmente como un 'smartphone' o una tableta. Todo ello a sabiendas de que una alternativa de éxito dirigida al mercado profesional puede tener un efecto similar al de la hormona del crecimiento en sus ventas.
El último en mover pieza en este sentido ha sido Samsung con su Galaxy Tab Pro S, que ya está a la venta en España. «Hoy en día es imposible imaginar un puesto de trabajo que no sea móvil», asegura David Alonso. Se trata de un equipo con una pantalla de doce pulgadas, apenas 6,3 milímetros de grosor y 696 gramos de peso.
El procesador es obra de Intel, que ofrece unas prestaciones suficientes como para prescindir de los ventiladores típicos de los ordenadores, y cuenta con 4GB de RAM y 128 GB y 256 GB de memoria interna. Su batería, de 5.200 mAh, ofrece hasta diez horas de autonomía. Una de las claves reside en la funda con teclado que viene incluida con el dispositivo. Es la que permite pasar de estar trabajando en un PC a una tableta rápidamente.
Una idea similar y que probablemente llegue en las próximas semanas al mercado europeo es el Mate Book, presentado por Huawei en el último Mobile World Congress de Barcelona. También de doce pulgadas, ofrecerá un variado rango de configuraciones que irán desde los 800 euros de su versión básica hasta los 1.800 euros de la más completa.
Además del concepto y el 'hardware', ambos equipos comparten algo esencial: Windows 10. Y es que Microsoft parece haberle ganado la partida a Android en lo que a crear equipos productivos se refiere.
Desterrados del circo de los 'smartphones' -la compra de Nokia y Windows Phone no tuvieron los resultados esperados-, encuentran una nueva oportunidad en estos equipos híbridos. El 'software' creado por Bill Gates es el sistema operativo más utilizado del mundo en ordenadores y que Windows 10 -pensado para usarse indistintamente en una tableta o un equipo portátil- consiguió en un mes las mismas instalaciones que su predecesor en un trimestre completo. No hay que olvidar que la primera gran apuesta de este tipo fue hace cuatro años y vino de la mano de la propia Microsoft con Surface.
Crecimiento del formato
El futuro parece prometedor para algunos. La consultora IDC asegura que las tabletas grandes y medianas (entre 9 y 16 pulgadas) crecerán exponencialmente, aunque el mercado global seguirá carburando a medio gas. El pasado año se vendieron 211 millones de estos dispositivos, un 8,1% menos que el anterior.
Esta firma de análisis y otras no han dudado en señalar que la caída ha sido más abrupta en Android. Y parece que en Google se han dado por aludidos. El pasado mes sacaron a la luz una versión prematura de Android N, destinada a desarrolladores. Aunque faltan aún meses para tener acceso al 'software' definitivo, ya se conocen cambios como la 'multiventana', que facilitará trabajar con varias aplicaciones al mismo tiempo.
Apple, a pesar de que tiene una completa línea de portátiles, tampoco ha dejado pasar el tren. En septiembre presentó el iPad Pro, una gigantesca tableta de 12,9 pulgadas con mayor capacidad de procesamiento y orientada a un público profesional, como diseñadores e ilustradores. Una fórmula que ahora ha concentrado en las 9,7 pulgadas.