Los peritos judiciales del 'caso Bankia' reprochan al FROB «falta de rigor técnico»
Sostienen que no ha aportado documentos que acrediten, por ejemplo, la existencia de los 6.913 millones anunciados para provisiones de insolvencias en los créditos
Los dos inspectores del Banco de España que actúan en el 'caso Bankia' como peritos judiciales, Antonio Busquets y Víctor Sánchez, mantienen que el banco salió a Bolsa en julio de 2011 ocultando a los inversores, fundamentalmente a los pequeños, la existencia de un agujero de 4.570 millones en sus cuentas. Así lo ratificaron el miércoles en una comparecencia ante el juzgado que investiga estos hechos en la Audiencia Nacional, donde entregaron una actualización de su último estudio.
Ambos expertos habían sido emplazados por el magistrado Fernando Andreu a que actualizaran el informe que presentaron en diciembre de 2014, una vez conocidos tanto los dictámenes periciales aportados por las defensas -incluidas las representaciones de la propia Bankia y del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), su principal accionista (64%)- y el propio Banco de España.
Este último emitió un dictamen a instancias del FROB,_donde señalaba que Bankia disponía de un «colchón» suficiente para afrontar los deterioros de activos que tenía a finales de 2011 (2.083 millones de euros). Y ello gracias a las «provisiones genéricas» que, según el supervisor bancario, pueden usarse sin mayor detalle para cubrir luego dichas necesidades.
Los peritos judiciales, sin embargo, sostienen que no se han tenido en cuenta dos importantes «salvedades de auditoría» con cargo a las cuentas del banco en 2010. Afectaban a dos de sus empresas inmobiliarias, Bancaja Habitat y CISA, y su efecto negativo «alcanzaba una cifra no inferior a 2.500 millones».
Polémica salida a Bolsa
El FROB, según ellos,_obvia estos y otros detalles, como que era «falso» que hubiera 6.913 millones en provisiones por insolvencias para posibles riesgos derivados de los numerosos créditos que había concedido el banco, sobre todo a actividades ligadas con el negocio del 'ladrillo'.
Por eso le acusan de «falta de rigor técnico exigible» en el ámbito penal, al no haber aportado los documentos "acreditativos" de la existencia de tales fondos, que sí aparecían señalados en el folleto del polémico debut bursátil de Bankia pero luego "no aparecían" en sus estados financieros, los correspondientes a marzo de 2011.
Y amén de todo lo anterior, ambos expertos insisten en "reiterar" que los estados financieros del banco y de su matriz, BFA, desde su constitución a finales de 2010 hasta la reformulación de las cuentas hecha en mayo de 2012, "no cumplían con la normativa aplicable y no expresaban la imagen fiel de su situación económica y financiera".