ACS: la constructora más recomendada del Ibex se pone a tiro

Con dieciocho notas de compra, cuatro de mantener y ninguna de venta, ACS es la constructora más recomendada del Ibex, pero este año baja un 20 por ciento. Los analistas creen que, a estos precios, hay una oportunidad.

Las acciones de ACS no han tenido un arranque de año brillante y bajan alrededor del 20 por ciento, aún cuando la constructora es una de las compañías más recomendadas del Ibex y sus fundamentales siguen mejorando a buen ritmo. Los analistas no ven justificadas estas caídas y las explican por las dudas sobre la contabilidad generadas por el fondo Bodenholm Capital, a las que no dan ningún crédito, y por el mal tono general de las constructoras, que genera un peligroso efecto contagio. Pero a estos precios, consideran que es una buena oportunidad de entrada. 

Todos los expertos consultados están de acuerdo en que uno de los puntos fuertes de ACS es su importante diversificación. Se trata de la primera constructora del mundo por volumen de negocio internacional, con 29.300 millones de euros, de los que el 84 por ciento proceden de fuera de España. «El principal catalizador es su elevado grado de diversificación, donde España aporta solo el 16 por ciento de los ingresos», dice Albert Enguix, gestor de fondos de GVC Gaesco. Y lo que es más importante, no está atada al ladrillo, porque el 47 por ciento del Ebitda o beneficio bruto de explotación lo obtiene en actividades diferentes a la construcción. En este mix geográfico, José Lizán, gestor de fondos de Auriga, destaca igualmente que la compañía opera «un negocio bastante defensivo, en el que me gusta mucho que haya apostado por los mercados desarrollados en lugar de por los emergentes», donde obtiene el 15 por ciento de las ventas. Sin ir más lejos, es líder en construcción en España, Estados Unidos, Australia y Alemania. 

La división de construcción, según los expertos, deberá seguir mejorando. Carlos Farrás, socio director de DPM Finanzas, apunta que «se verá beneficiada por la cartera de proyectos que tiene en marcha y seguirá haciéndolo bien». No obstante, se muestra cauto cuando analiza los márgenes, dado que los principales proyectos de ACS se centran ahora en el mercado internacional, en los que tiene menores márgenes que el mercado doméstico. En Sabadell esperan que 2015-2016 «suponga un cambio de tendencia en el negocio de construcción tras el éxito en la contratación internacional».

Con todo, como apunta Rafael Fernández de Heredia, analista de Beka Finance, hay un problema que en los últimos años ha pasado factura a la acción. Se trata del circulante, la diferencia entre los cobros y los pagos, que «ha penalizado mucho» a la empresa. El problema es general para todo el sector, aunque como explica este experto, «esperamos que mejore en los próximos meses». En este sentido, los analistas de Sabadell también esperan para los siguientes años un cambio de tendencia en el circulante que «supondrá un impulso para la generación de caja de la compañía». Si se encauza este problema, el valor se debería ver beneficiado. «Es una compañía muy diversificada geográficamente y que ha ido avanzando en su reestructuración. El escenario, sin distorsiones en el circulante, es razonablemente positivo, sobre todo por Estados Unidos», dice el experto de Beka Finance.

Urbaser

Otro hito importante en el que seguir mejorando pasa por culminar la reestructuración de las participadas Hochtief y CIMIC (antigua Leighton), además de reducir los niveles de endeudamiento. En el caso de la constructora alemana, sus acciones suben en bolsa un 130 por ciento desde que desembarcó el equipo gestor de ACS, lo que implica que el mercado ha puesto en precio los esfuerzos por desapalancar la empresa y hacerla más eficiente. En Sabadell piensan que la reducción de la deuda se va a acelerar en los próximos ejercicios, y en este sentido, será clave la venta de Urbaser, la división medioambiental. 

Con esta operación, «ganaría muchísimo desde el punto de vista financiero», dice Enguix. En el mercado se especula con que la transacción podría cerrarse a finales de este trimestre, por un importe de entre 2.000 y 2.500 millones de euros, lo que permitiría reducir la deuda neta en más de un 50 por ciento. No debería tener muchos problemas, porque como recuerda el experto de Beka Finance, «este negocio tiene elevadas barreras de entrada y márgenes muy altos, por lo que se pagan múltiplos más elevados». El dinero obtenido serviría, además, para aumentar la participación en Hochtief o atender otras inversiones en infraestructuras y energía.

El ataque 'hedge'

El fondo 'hedge' Bodenholm Capital, con cortos en el valor, acusó a principios de diciembre a ACS de irregularidades contables, lo que provocó caídas del 7 por ciento en un par de días. Pero los analistas no se lo creen. «Se está dejando por errores más de 8.400 millones de euros de valoración», dicen en Sabadell. Para Albert Enguix, «fue una estrategia del fondo, que ya estaba corto. Pero no tiene sentido. Si ves irregularidades tienes que denunciarlas y demostrarlas, no basta con hacer declaraciones a la prensa». Lo que sí hizo el fondo es sembrar la duda y azuzar a los bajistas. 

Con todo, los expertos coinciden en que ahora se puede comprar ACS a buen precio. «Es un buen momento para entrar porque está muy sobrevendida y ha caído sin causa fundamental», dice Enguix. Eso si, con cautela. «Está baratísima pero no me fío de los cortos», dice Lizán.

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