El valor de las propiedades inmobiliarias supera en 2,7 veces el PIB mundial
El valor total de las propiedades inmobiliarias del mundo alcanzó la cifra de 217 billones de dólares en 2015, según[…]
El valor total de las propiedades inmobiliarias del mundo alcanzó la cifra de 217 billones de dólares en 2015, según el cálculo de la consultora inmobiliaria internacional Savills, un importe que supera en 2,7 veces el PIB mundial en 2015.
Asimismo, el valor de los inmuebles a nivel global representa además aproximadamente el 60 % del valor total de los principales tipos de activos de inversión convencional, lo que, según Savills, constituye un importante depósito de la riqueza nacional, corporativa e individual.
La directora de análisis global en Savills, Yolande Barnes, apunta además que esta cantidad supera además al valor de todo el oro extraído en el mundo, que es de aproximadamente 6 billones de dólares.
Además, el 75 % del valor total de la propiedad inmobiliaria mundial corresponde al sector residencial hasta suponer un total de 162 billones de dólares.
El sector residencial tiene la mayor extensión de propiedad con aproximadamente 2,5 miles de millones de hogares y está más estrechamente vinculado con la riqueza de la población, indica Savills.
China representa casi una cuarta parte del valor total, que contiene casi una quinta parte de la población mundial. Sin embargo, el peso del valor se encuentra en occidente ya que más de una quinta parte (21 %) del valor total de los activos residenciales del mundo está en Norteamérica a pesar de que sólo el 5 % de la población vive allí.
En los mercados terciarios, casi la mitad del valor total de activos se encuentra en Norteamérica. Europa supone una cuarta parte, mientras que Asia y Oceanía contienen el 22 % y sólo el 5 % para América del Sur, Oriente Medio y África.
Asimismo, el valor de tierras agrícolas y forestales alcanza los 26 billones de dólares, de los cuales alrededor del 30 % corresponde a inversión corporativa e institucional.
La mayor parte de las tierras agrícolas y forestales es propiedad de entidades no inversoras, para explotación y uso propio especialmente en las economías emergentes donde se trata de un sector con gran potencial de desarrollo y de inversión.