La línea submarina del Trabucador entrará en fase de pruebas en un mes

La línea eléctrica submarina del Trabucador, en el Delta del Ebro, entrará en fase de pruebas en un mes, han[…]

La línea eléctrica submarina del Trabucador, en el Delta del Ebro, entrará en fase de pruebas en un mes, han explicado hoy Endesa, Infosa y la Generalitat catalana.

La línea, conformada por 52 toneladas de cableado, de una longitud de 4,6 kilómetros distribuidos en 4 tramos, ha empezado a ser extendida por el fondo marino de la bahía de Els Alfacs, en la tercera fase de las obras que deben permitir desmantelar casi 8 kilómetros de línea aérea que actualmente discurren por el istmo del Trabucador para dar suministro a la empresa salinera Infosa.

El hecho de que a partir del 1 de marzo se apliquen restricciones en las actuaciones en la zona por motivos ambientales -el inicio del periodo de nidificación de aves-, ha hecho prever a la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, encargada de eliminar la línea aérea de media tensión a 25 kV actual, que habrá que esperar unos meses, posiblemente ya hasta después del verano para evitar molestias a los bañistas, a tener el Trabucador limpio de cableado aéreo.

El coste de ejecución del cable subterráneo submarino se prevé que sea de 800.000 euros, de los que Infosa asume el 50 %, Endesa el 30 % y la Generalitat, el 20 %.

Esta mañana han visitado la zona el consejero de Empresa y Conocimiento, Jordi Baiget; la directora general de Endesa en Cataluña, Isabel Buesa; y el presidente de Infosa, Feliu Sucarrats, acompañados de otros representantes del territorio.

La línea alternativa bajo el mar cruza la bahía de Els Alfacs prácticamente en línea recta (con un escollo para salvar la zona de las mejilloneras), desde las Salinas hasta el canal de Sant Pere, donde se encuentra el IRTA, 4,6 kilómetros de cableado que se enterrarán a un metro de profundidad.

La actuación se divide en cuatro tramos de entre 1,1 y 1,2 kilómetros cada uno, y desde el agua un equipo de biólogos buceadores guía el cable trifásico de media tensión hasta el fondo marino, donde reposará hasta que se hayan extendido los 4,6 kilómetros de cableado (4 bobinas).

Una vez extendidos se empezarán a hacer los empalmes la próxima semana y, por último, se enterrará la línea mediante una bomba de succión.

En la visita, el consejero Jordi Baiget ha señalado que "esta obra es un ejemplo de colaboración público-privada y servirá para mejorar el suministro de las salinas de Infosa y para incrementar el potencial turístico del Delta, con la reducción de impactos visuales. Además, se han respetado al máximo las exigencias de respeto ambiental en una zona de especial valor como es el Delta del Ebro".

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