Irán: El Dorado de las empresas españolas
Hasta siete compañías del Ibex se plantean negocios con Irán tras el levantamiento de las sanciones. La alta velocidad y el metro de Teherán son algunos de los proyectos estrella para un país que se dispone a invertir más de 360.000 millones de dólares.
El levantamiento de las sanciones internacionales a Irán ha colocado a este país como la gran oportunidad de negocio para las empresas. Tiene las cuartas mayores reservas de crudo a nivel mundial -por detrás de Venezuela, Arabia Saudí y Canadá- y las segundas de gas, y ahora va a poder acceder a los 100.000 millones de dólares que se le habían bloqueado en los bancos internacionales. Dispone, por tanto, de liquidez para afrontar un Plan de Desarrollo Quinquenal (2016-2021) que prevé una inversión aproximada de 360.000 millones de dólares (332.000 millones de euros al cambio actual).
«No hay ningún país en el mundo con esa musculatura y ese nivel de inversión», señala el vicepresidente de CEOE y presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales, Joaquim Gay de Montellà, quien emplaza a las empresas españolas a aprovechar la oportunidad «sin prisa pero sin pausa». «Hemos de ser los primeros, antes de que empiecen a entrar nuestros socios europeos», advierte Gay de Montella.
Los sectores con más posibilidades en Irán son, según la Oficina Económica y Comercial de España en Teherán, el petrolífero e industria petroquímica; el transporte, con la alta velocidad y el metro de Teherán como estrellas; automoción -la venta de vehículos en un país donde el litro de gasolina cuesta menos de 30 céntimos se puede duplicar-; energías renovables; maquinaria para el sector agrario y agroalimentario -el Gobierno de Irán se propone impulsar la provincia de Kuthestan tomando como ejemplo el modelo de irrigación y desarrollo de invernaderos del sur de España-.
Iberdrola, Gamesa, Centunión, Acerinox, ArcelorMittal, Cepsa, Técnicas Reunidas. Navantia, Expansión Exterior, Adif, Cobra, CAF, Gestamp; las ingenierías Tecniberia, Tragsa, Getinsa, Icc, Globaltec, Elecnor, Isolux, Intecsa, Tipsa, Tecnalia, Ivicsa; las constructoras OHL, ACS, Acciona, Sacyr, San José, Assignia; Banco Popular; Renfe-Operadora, Aqualia, entre otras, se plantean desde hace meses negocios con Irán, según un informe de la Oficina Comercial en Teherán.
Las empresas españolas son líderes en ingeniería, infraestructuras o energía. Y en todos estos campos hay ambiciosos programas de inversión. Por ejemplo, la compañía iraní de ferrocarril, la Iran Railway Company, ha presentado diversos proyectos a inversores extranjeros como el 'tren de la Ruta de la Seda' que supondrían una inversión, en cinco años de 22.600 millones de euros. Asimismo, Irán quiere ampliar y modernizar la red ferroviaria, en especial con el tren de alta velocidad, y las autoridades iraníes han expresado el deseo de contar con el apoyo técnico y financiero de España.
Minería y turismo
Otra oportunidad es el sector minero, prioritario para Irán y donde España ya vende equipos a las minas de carbón de Tabas y Kermán. La antigua Persia quiere atraer unos 15.000 millones de dólares (13.800 millones de euros, aproximadamente) de inversión extranjera directa. Irán posee alrededor del 7% de las reservas mundiales de minerales, con un valor de unos 700.000 millones de dólares, aunque nuevos descubrimientos apuntan que la realidad podría duplicar ampliamente esa cifra. Irán posee la mayor reserva de zinc del mundo y cuenta con importantes reservas de cobre, hierro, uranio o plomo. No obstante, la industria minera apenas representa el 5% de su PIB.
Más de 1.100 empresas españolas operan anualmente en Irán, de las cuales cerca de 300 son exportadores regulares, siete de ellas venden a ese país más de cinco millones de euros. Desde el año 2011 las exportaciones españolas a Irán han ido disminuyendo pasando de 656 millones de euros en 2011 a 296 millones en 2014.
Tras años de recesión por el impacto de las sanciones internacionales y el bloqueo financiero por su programa nuclear, que redujeron un 50% los ingresos por petróleo, el país tiene mucho por hacer. Por ejemplo, «hay una tremenda oportunidad en el turismo», señala Gay de Montellá. Irán cuenta en la actualidad con tres millones de visitantes al año, pero desde CEOE esperan una «explosión» de turistas en el futuro y se prevé la construcción de 300 hoteles.
No será fácil. Aún no existe financiación local, no se ha recompuesto todavía la protección a la exportación, el riesgo de divisas, las dudas sobre la seguridad jurídica si cambia el Gobierno y se radicaliza... Recomponer la financiación, no obstante, es «cuestión de meses», en cuanto el país libere los 100.000 millones bloqueados y tenga acceso a los mercados internacionales. Dado que los proyectos empresariales españoles tardan entre seis meses y un año en cuajar, los tiempos «encajan», concluye el vicepresidente de CEOE.