Fedea avisa de que financiar pensiones con impuestos rompe su contributividad
Fedea ha alertado de que derivar impuestos al sistema de pensiones, aunque parece "una medida razonable (e inevitable a corto[…]
Fedea ha alertado de que derivar impuestos al sistema de pensiones, aunque parece "una medida razonable (e inevitable a corto plazo)", rompería el principio de contributividad, porque serían financiadas con aportaciones de personas que no tendrían derecho a percibirlas.
En un informe sobre "Medidas para restaurar (o no) la sostenibilidad financiera de las pensiones", la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) explica que con el sistema de pensiones, "si no contribuyes, no tienes derecho a una pensión contributiva, y si contribuyes poco, tu pensión es baja".
Por ello, si se utilizan impuestos como IVA o IRPF para financiar las pensiones, una persona que no ha trabajado lo suficiente y no tiene derecho a percibirla, podría reclamarla por lo que aporta cuando consume o trabaja.
Además, estos impuestos también los soportan la población jubilada, por lo que se reduciría su renta disponible.
Por otro lado, añade, sería necesaria una cuantiosa aportación de recursos financieros para igualar ingresos y gastos, algo que no parece posible con un déficit superior al 4,5 % del PIB y una ratio de deuda pública-PIB de más del 100 %.
Para Fedea, la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones tampoco se restaura aumentando los salarios, las cotizaciones sociales o creando el suficiente empleo, tal y como desgrana en el informe.
A su juicio, la solución pasa, por un lado, por alcanzar el pleno empleo, eliminar la precariedad laboral para aumentar las tasas de fecundidad, mejorar la educación para incrementar la tasa de crecimiento de la productividad y aumentar los ingresos del sistema de pensiones.
La tasa de sustitución de las pensiones (nivel de pensión en relación al salario) tenderá a disminuir y el debate está en cómo conseguir que el poder adquisitivo de las pensiones y su suficiencia no se vean sustancialmente mermados.
Para ello, es necesario que los futuros pensionistas conozcan con cierta anticipación cuál será su pensión, para lo que aboga por instaurar "cuentas nocionales de contribución definida", un sistema que registre todo lo que el trabajador cotice a lo largo de su vida laboral.
La pensión a la que tendrá derecho se calculará en función de todo lo aportado y de otras variables como la esperanza de vida en el momento de su jubilación, el ratio entre cotizantes y jubilados o el crecimiento del PIB.
Entre las bondades de este sistema, Fedea indica que reforzaría la contributividad, incorporando instrumentos de ajuste automático del gasto en pensiones frente a cambios demográficos y económicos, incentivando la oferta de trabajo y "permitiendo la jubilación flexible, plenamente compatible con el pleno empleo".
Es decir, que con este sistema, "si un trabajador quiere cotizar más en su cuenta nocional, puede alargar su etapa laboral y así aumentar su pensión y evitar la caída en su tasa de sustitución", al tiempo que también puede compatibilizar pensión y salario, la llamada jubilación activa.
"Los problemas de sostenibilidad financiera del sistema de pensiones se agravarán" y, cuanto más se tarde en adoptar una solución, "más costoso será el ajuste" que soportará sobre todo la población ya jubilada o en edad cercana a la jubilación, dice Fedea.