Comisión PE ve pérdida de pasaporte de banca como problema clave del "brexit"
La comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo (PE) cree que la pérdida del "pasaporte" que permite a 5.500 empresas[…]
La comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo (PE) cree que la pérdida del "pasaporte" que permite a 5.500 empresas financieras británicas operar en el mercado de la Unión Europea (UE) será la cuestión fundamental en materia económica en las negociaciones para la salida de Reino Unido.
Así se desprende de un análisis elaborado por la comisión sobre el impacto del "brexit" en las distintas áreas económicas de competencia comunitaria, al que ha tenido acceso Efe.
"El acceso al mercado será de largo uno de los asuntos clave en la futura relación entre los 27 y Reino Unido", reza la evaluación preliminar de la Eurocámara.
De ahí que el informe, que analiza de forma más breve el impacto sobre la legislación fiscal o de competencia, se centre en revisar detalladamente el potencial impacto de la salida en la regulación de los servicios financieros.
Los autores destacan que si Reino Unido sale completamente del mercado único, como ha prometido el Gobierno británico, 5.476 compañías registradas en el país perderán sus pasaportes para operar en la UE, mientras que otras 8.008 compañías con sede en territorio comunitario también perderán esta autorización, que permite prestar servicios en toda la Unión sin necesidad de autorizaciones nacionales.
Reino Unido pasaría a ser considerado un país tercero y solo podría obtener acceso al mercado único si la Comisión Europea determina que su régimen es equivalente al europeo, un proceso que no está contemplado en todas las normas comunitarias, cuya negociación puede llevar años y que solo proporciona un acceso limitado, advierte la comisión.
De entre todas las áreas analizadas, la Eurocámara destaca las implicaciones del "brexit" en las normas de resolución bancaria europea, la reforma de las reglas europeas de requisitos de capital para la banca o la legislación sobre las cámaras de contrapartida central, entidades poco conocidas pero que preocupan especialmente al sector.
Con respecto a estas cámaras -que actúan de intermediarios para las operaciones entre entidades financieras y en la UE son de obligado uso para las operaciones con derivados denominados en euros- el informe subraya las implicaciones sobre su localización y las nuevas normas de supervisión.
De las 17 centrales autorizadas en la UE, cuatro están establecidas en Reino Unido y gestionan la gran mayoría de estas transacciones, lo que implica que si pierden su pasaporte "deberían establecerse en otro Estado miembro y completar el procedimiento de autorización", dice el informe.
La comisión cree, sin embargo, que "en principio el régimen regulador de Reino Unido debería ser considerado al menos equivalente al del resto de la UE" tras la salida, aunque advierte de que el proyecto de fusión entre London Stock Exchange y Deutsche Borse hace "aún más difícil" la discusión sobre la situación de las CCP, ya que podría provocar una "mayor concentración" de sus actividades.
Además, tampoco se aplicarían en el país las normas que la UE prevé aprobar sobre resolución y supervisión de estas entidades, que no contemplan que un país tercero participe en los órganos de supervisión, aunque "las autoridades de Reino Unido podrían querer implicarse" en los mismos.
Por otra parte, la comisión subraya que la directiva de recuperación y resolución de la banca (BRRD) también dejaría de aplicarse en Reino Unido, lo que "haría más difícil lidiar con las crisis bancarias transfronterizas y podría invalidar los acuerdos aprobados tras la crisis".
"Podría aumentar el deseo de las autoridades de 'cercar' capital y liquiden entre jurisdicciones fragmentando los mercados", apuntan.
Las firmas en Londres podrían además verse afectadas por las nuevas normas sobre requisitos de capital, que exigirán que bancos de terceros países con más de 30.000 millones de beneficios en la UE creen una compañía intermedia con sede en los Veintiocho.
El informe estima, por otro lado, que la salida de Reino Unido puede afectar a la influencia de la UE en los foros internacionales de regulación bancaria, como el comité de Basilea.
Otros asuntos importantes a cerrar en los acuerdos sobre la salida y futura relación entre Reino Unido y los Veintisiete, serán la participación del país en el Banco Europeo de Inversiones, el presupuesto comunitario y la futura nueva sede de la Autoridad Bancaria Europea, hoy establecida en Londres.