Comisaria de Competencia pedirá una investigación sobre nuevo plan para RBS
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, propondrá abrir una investigación en profundidad sobre el plan presentado por el Gobierno[…]
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, propondrá abrir una investigación en profundidad sobre el plan presentado por el Gobierno británico como alternativa a la venta de 300 sucursales de Royal Bank of Scotland que Bruselas le exigió por su rescate público, informó hoy el Ejecutivo europeo.
"No hemos adoptado ninguna opinión sobre la propuesta todavía", dijo el portavoz comunitario de Competencia, Ricardo Cardoso, quien añadió que "para obtener información" Vestager "propondrá en las próximas semanas al colegio de comisarios abrir una investigación sobre este asunto".
El portavoz recordó que la apertura de la investigación no "prejuzga el resultado" de la misma, sino que permite a la Comisión obtener información y da la oportunidad a terceras partes para que expresen sus puntos de vista sobre el caso.
La Comisión, dijo, "ha mantenido un contacto constructivo" con el Tesoro británico sobre sus planes anunciados el pasado viernes para sustituir la desinversión que pedía Bruselas por "compromisos alternativos".
Bruselas ordenó traspasar Williams & Glyn, división de RBS orientada a pequeñas y medianas empresas, cuando Londres inyectó 45.000 millones de euros en el banco en 2009, pero el Gobierno afirmó el pasado viernes que sus "esfuerzos" por cumplir ese mandato han resultado "infructuosos".
El español Banco Santander y el escocés Clydesdale Bank han mantenido negociaciones para hacerse con las 300 oficinas y los 1,8 millones de clientes de la división bancaria, pero todos los contactos se han estancado hasta ahora "debido, en gran parte, a factores externos", según un comunicado del ministerio de Economía.
Por ese motivo, el Gobierno británico ha trasladado a la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, una propuesta para que RBS, propiedad del Estado en un 72 %, invierta 750 millones de libras (877 millones de euros) en iniciativas para favorecer el crédito a pequeñas y medianas empresas.
Esa iniciativa "reemplazaría la necesidad de desinversión" y "remediaría finalmente la distorsión en el mercado bancario británico que derivó de las ayudadas estatales", señala el ministerio de Economía.
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