Lone Star mantendrá al presidente del Novo Banco si compra la entidad
El fondo de inversión estadounidense Lone Star pretende mantener al actual presidente del Novo Banco, António Ramalho, y a su[…]
El fondo de inversión estadounidense Lone Star pretende mantener al actual presidente del Novo Banco, António Ramalho, y a su equipo al frente de la entidad si consigue cerrar su compra, según un comunicado enviado hoy.
"El proyecto prevé un trabajo muy próximo con el actual equipo de gestión, contando con el liderazgo de su presidente ejecutivo, António Ramalho, cuyo conocimiento de la institución es fundamental para su revitalización", recoge la nota, firmada por el presidente de Lone Star para Europa, Olivier Brahin.
El Banco de Portugal (BdP) anunció hoy que ha escogido a Lone Star para entrar en "una fase definitiva de negociaciones, en condiciones de exclusividad" que busca cerrar la venta del Novo Banco.
Brahin subrayó que siguen "empeñados" en alcanzar un acuerdo final con el BdP y que confían en el futuro de la entidad, creada en agosto de 2014 con los activos saneados del quebrado Banco Espírito Santo (BES) y recapitalizada con 4.900 millones de euros.
Lone Star quiere además mantener el foco central de la actividad del Novo Banco en la atención a sus clientes en Portugal, especialmente en el segmento empresarial.
"Somos profundamente optimistas sobre Portugal y el futuro de la economía del país, y por ello buscamos proporcionar el capital, los recursos y los conocimientos necesarios para que el Novo Banco continúe siendo un pilar fuerte y centrado en el mercado doméstico del sistema bancario portugués", añadió Brahin.
Aunque se conocen pocos detalles de forma oficial sobre la venta del Novo Banco, la prensa lusa sostiene que el mejor posicionado desde el principio era Lone Star, que ofreció en un primer momento 750 millones de euros por la entidad.
Además del montante de la propuesta, el gran escollo a salvar en las negociaciones era la petición por parte de Lone Star de una garantía estatal, algo que el Ejecutivo del socialista António Costa no está dispuesto a conceder.
Si finalmente el Novo Banco fuese vendido por una cantidad inferior a los 4.900 millones que supuso su creación, la diferencia tendría que ser soportada por el resto de bancos lusos.