Lo que nos cuesta invertir en fondos
Los ahorradores/inversores españoles están haciendo bien los deberes y abandonan depósitos y fondos de renta fija para decantarse por los[…]
Los ahorradores/inversores españoles
están haciendo bien los deberes y abandonan depósitos y fondos de renta fija para
decantarse por los fondos mixtos y de renta variable. Así se ve en la evolución
del patrimonio por categoría de los fondos a finales del pasado febrero, con un
crecimiento de los mixtos de renta variable y los de renta variable puros;
mientras que cayeron los de renta fija a corto y largo plazo. Ante estos
cambios y el hecho de que muchos ahorradores conservadores, adictos a los
depósitos, estén suscribiendo fondos por vez primera, es importante dotar de la
máxima transparencia el sistema con el que se retribuye a los asesores
financieros, nada claro en estos momentos.
Los clientes tienen asumidas las
comisiones de los fondos de inversión, que se descuenta de su rentabilidad
bruta, pero no es transparente la fórmula con la que se retribuye al asesor que
sugiere y escoge dichos fondos. La cuestión está tan poco clara que en los
últimos tiempos ha terciado en el debate la Comisión Nacional del Mercado de
Valores (CNMV) dando una serie de directrices sobre el cobro de retrocesiones,
lo que ha creado todavía más confusión. La clave del asunto está precisamente
en el cobro de las retrocesiones, que es una parte de la comisión de los fondos
que se paga al asesor, como verdadero prescriptor de activos para su cliente.
La cuestión es que el asesor podría estar recomendando los fondos que más
retrocesiones le aportan y no los que interesan a sus clientes. A las puertas
de una nueva regulación en España los hay que que mantienen su cobro, pero
también los que han empezado a entregar las retrocesiones a sus clientes a
cambio de subir las comisiones por asesoramiento. Lo llamativo es que las
empresas de asesoramiento financiero (EAFIs), hayan aumentado sus ingresos por
retrocesiones en el último año, en vísperas precisamente de que éstas se
limiten o se prohíban. Mientras tanto,
los clientes permanecen ausentes e ignorantes de este debate.