La CE investiga la alternativa a los compromisos de desinversión del RBS
La Comisión Europea (CE) ha abierto una investigación para evaluar las medidas propuestas por las autoridades británicas como alternativa a[…]
La Comisión Europea (CE) ha abierto una investigación para evaluar las medidas propuestas por las autoridades británicas como alternativa a la desinversión del Royal Bank of Scotland (RBS) en su negocio de pymes Williams & Glyn, informó hoy el Ejecutivo comunitario.
Tanto el Reino Unido como terceras partes interesadas podrán aportar sus opiniones y comentarios durante un mes desde la publicación de esta notificación.
Bruselas precisó en un comunicado que la apertura de la investigación "no prejuzga su resultado", y añadió que analizará las aportaciones recibidas "con cuidado" antes de tomar una decisión final sobre si acepta o descarta el plan alternativo.
De recibir el visto bueno de la Comisión, se cerraría el caso.
En 2009, la CE aprobó la recapitalización pública del RBS a cambio de aplicar un plan de reestructuración y una serie de compromisos asociados, que fueron enmendados en 2014 y ordenaban traspasar Williams & Glyn, que comprende 300 sucursales y 1,8 millones de clientes.
La desinversión tenía como objetivo "resolver los conflictos de competencia en el concentrado sector bancario de pymes en el Reino Unido, donde el Royal Bank of Scotland es la entidad líder", explicó el Ejecutivo.
Los intentos de traspaso de la división bancaria fueron infructuosos, por lo que el RBS puso en marcha un nuevo proceso de venta comercial en 2016.
Sin embargo, solo recibió ofertas por partes y no por la totalidad de Williams & Glyn que, en cualquier caso, no se habrían cerrado antes del 31 de diciembre de este año, el límite establecido por Bruselas para la venta.
Por ese motivo, el Gobierno británico trasladó a la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, una propuesta para que RBS, propiedad del Estado en un 72 %, invierta 750 millones de libras (877 millones de euros) en iniciativas para favorecer el crédito a pequeñas y medianas empresas, así como la inversión en compañías tecnológicas de servicios financieros o "fintechs".
"Solo podemos aceptar esta propuesta si tiene los mismos efectos positivos sobre la competencia que la desinversión de Williams & Glyn habría tenido. Esto es importante para una competencia justa", aseguró Vestager en la nota de prensa.
El Ejecutivo comunitario solo puede aprobar las modificaciones de los Estados miembros a compromisos ya existentes sobre rescates bancarios si esas nuevas propuestas "se pueden considerar equivalentes a las iniciales".
El paquete alternativo de Londres incluye una serie de medidas conductuales novedosas "cuyos efectos resultan difícil de cuantificar con la información que la Comisión posee en la actualidad", indicó Bruselas.
Según las autoridades británicas, la propuesta "remediaría la distorsión en el mercado bancario británico de pymes que derivó de las ayudadas estatales al RBS con mayor rapidez y certidumbre que la desinversión de Williams & Glyn".