Sindicatos cifran en el 45 % el seguimiento de la huelga general en Brasil

Cerca de 40 millones de trabajadores, alrededor del 45 % de la fuerza laboral, secundaron hoy la huelga general que[…]

Cerca de 40 millones de trabajadores, alrededor del 45 % de la fuerza laboral, secundaron hoy la huelga general que vive Brasil en protesta por las reformas económicas promovidas por el Gobierno de Michel Temer, según fuentes sindicales, un paro que un miembro del Ejecutivo tildó de "fracaso".

De acuerdo con Força Sindical, los trabajadores "decidieron no salir de sus casas y cruzarse de brazos en todo el país", lo que dio como resultado "el cierre de fábricas, comercios" y la paralización del transporte público.

Las protestas, convocadas por las centrales sindicales y organizaciones sociales, tuvieron su impacto, aunque con diferentes grados de adhesión, en las principales ciudades del país, en rechazo a la política del Gobierno, en especial contra las reformas laboral y del sistema de pensiones.

"Tenemos propuestas viables para que el país retome su crecimiento económico sin que se pierdan los derechos laborales y sociales. Queremos la apertura de una negociación para que podamos avanzar de forma democrática", manifestó el presidente de Força Sindical, Paulo Pereira da Silva, en rueda de prensa.

El secretario general de ese sindicato, Joao Carlos Gonçalves, subrayó que la huelga es un instrumento "democrático" de los trabajadores para protestar contra aquello que "hiere sus derechos", en referencia a las descalificaciones de algunas autoridades públicas en relación a las protestas de hoy.

Por su parte, el ministro brasileño de Justicia, Osmar Serraglio, único miembro del gabinete en valorar hasta ahora la huelga, declaró a los periodistas que las manifestaciones "fueron insignificantes y no tuvieron la expresión que se imaginaba que tendrían".

Serraglio dijo que, cuando los sindicatos percibieron que los resultados del paro no serían los imaginados, "forzaron" situaciones caóticas con actos violentos en algunas manifestaciones y bloqueos de vías, "pero aquellas movilizaciones que se esperaban de millones no ocurrieron".

En Sao Paulo, el estado más poblado e industrializado del país, es donde más se sintieron los efectos del paro con numerosas manifestaciones, la paralización del transporte público y bloqueos con barricadas en diferentes carreteras.

En la capital paulista, está prevista una manifestación hasta la residencia de Temer, quien desde el pasado 31 de agosto, cuando sustituyó de manera efectiva a la destituida Dilma Rousseff, ha impulsado una profunda agenda de reformas de ajuste fiscal que ha generado un descontento en algunos sectores de la población.

"Esperamos que el Gobierno escuche las voces de la calles, aparque su intransigencia y se abra a una negociación sobre los temas en cuestión", según un comunicado de Força Sindical.

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