La empresa familiar estima que el nuevo empleo será «limitado»
No ve una recuperación fuerte del mercado laboral a medio plazo, aunque la mitad sí prevé incrementar su plantilla durante el año próximo
El Gobierno no prevé que la tasa de paro recupere los niveles anteriores a la crisis hasta 2021, prácticamente 14 años después de su inicio, pero aún así en las empresas familiares prefieren ser cautos al respecto. De hecho, la mayoría estima que a corto y medio plazo habrá una «limitada creación neta de empleo».
Así queda de manifiesto en la última encuesta realizada por la asociación que las agrupa (IEF), que este lunes comenzó su XX Congreso Nacional. Ocho de cada diez -el 82%, diez puntos más en proporción que los empresarios que pensaban lo mismo hace doce meses- no ven una recuperación fuerte del mercado laboral, al menos no en los próximos años, mientras que el aumento de la actividad lo esperan «moderado».
Algunos podrían llamar a esto un cierto pesimismo, pero otros prefieren hablar de optimismo realista. Lo cierto es que solo un 7% de los responsables de compañías familiares prevé una aceleración «rápida» del crecimiento económico combinada con una «intensa» creación de empleo. De hecho, algunos más (el 11%), aunque minoritarios en cualquier caso, atisban más bien un avance «frágil» de la actividad y, encima, sin crear más puestos de trabajo.
Su opinión no resulta baladí, pues el 90% de las empresas en España son de tipo familiar (más de 1,1 millones) y tienen una vida media de 33 años, casi el triple que el resto. Sin embargo, el Gobierno mantiene su previsión de que en poco más de cuatro años el país tendrá 20,5 millones de ocupados (dos millones más que en 2016) y una tasa de paro del 11,1% (7,5 puntos menos que al cierre del ejercicio pasado, y seis por debajo del dato con que cerró agosto) para un promedio del 11,8%.
La mitad de esas compañías, no obstante, sí espera incrementar sus plantillas el año próximo. Lo harían el 52%, cuatro puntos más que hace doce meses, mientras que más de un tercio (el 38%) no prevé realizar cambios. Solo una de cada diez cree que tendrá que realizar despidos, aunque son dos puntos más que quieres opinaban así hace un año.
A tres años vista, sin embargo, el panorama mejora. De cara a 2020, un año antes del horizonte que fija el Gobierno en su último cuadro macroeconómico, dos de cada tres (el 68%) sí tendrá más empleados que ahora, mientras que una cuarta parte (25%) contaría con el mismo número y solo el 7% tendría menos.
También en el plano laboral, los empresarios familiares dan un notable (6,9 puntos sobre un total de nueve) al nivel de formación de los jóvenes que se han incorporado a sus sociedades los últimos años. Sin embargo, la rebaja a solo un aprobado alto (5,8) cuando examina el grado de adecuación de los perfiles profesionales de los aspirantes noveles (oferta) a las necesidades laborales que tiene su compañía (demanda).
Mayor facturación
Todo ello también está supeditado a la evolución de su negocio, aunque parece que les va a ir bien según sus expectativas. Así, prácticamente tres de cada cuatro (73%) confía en aumentar sus ventas en 2018, frente a un 24% que opina que se mantendrían en un nivel similar y solo un 3% que estima que bajarán.
De nuevo mirando a medio y largo plazo, las perspectivas resultan aún mejores. En tres años el 84% prevé elevar ingresos, frente a un 14% que no espera cambios reseñables y tan solo un 2% que las ve peor.
A ese optimismo aparente puede estar contribuyendo la internacionalización progresiva del sector. Ocho de cada diez ya están presentes de alguna manera en otros países -aunque ha subido del 18% a la 22% la proporción de quienes no tienen contacto-, subiendo la cifra de quienes venden fuera (24%) y quienes producen en el exterior (29%).
Por el contrario, las expectativas de inversión son un poco peores. El 78% prevé elevarla en 2018 (hace doce meses era el 80%) y el 81% a tres años vista (antes el 87%). Y_baja, además, quienes han mejorado su financiación bancaria (antes el 64% y ahora el 45%, 20 puntos menos).