El ahorrador internacionaliza su riesgo
La búsqueda de una rentabilidad que contrarreste la inflación y el creciente riesgo de la Bolsa española en los últimas[…]
La búsqueda de una rentabilidad que
contrarreste la inflación y el creciente riesgo de la Bolsa española en los
últimas semanas ha impulsado un proceso que ya estaba en marcha desde hace un
tiempo: la apuesta del ahorrador/inversor español por los mercados
internacionales de renta variable. Las crisis siempre estimulan el ingenio y
son una oportunidad para aprender algo nuevo. No cabe duda de que esa
internacionalización es buena noticia porque supone la diversificación del
riesgo en un momento en el que, incluso los más conservadores, se ven obligados
a colocar una parte de su dinero en renta variable, fundamentalmente a través
de fondos de inversión. Viene justificada, además, porque son precisamente este
tipo de fondos los que mejor comportamiento tuvieron en septiembre con una
rentabilidad del 1,96 por ciento, mientras que la renta variable nacional
cosechó una pérdida del 0,58 por ciento.
Los inversores se están aplicando en la
tarea de deshacerse de sus arriesgadas posiciones de renta fija, aunque muy
lentamente, tal vez porque confían en el reciente mensaje del Banco Central
Europeo de que los tipos de interés seguirán bajos incluso después de que se
retiren los apoyos financieros a la economía. En lo que va de año las
posiciones en fondos de renta fija pura, a corto o largo plazo, han caído un 6
por ciento, mientras que los de renta variable pura se han incrementado en los
últimos nueve meses más de un 20 por ciento.
A destacar en la última semana y
coincidiendo con la menor tensión en el proceso secesionista catalán, un cambio
de estrategia en muchos gestores de cartera al considerar que la apuesta por la
Bolsa española puede volver a ser interesante. Se trataría de aprovechar un
cierto repunte que podría producirse en el Ibex-35, cuyo comportamiento ha sido
peor que el resto de los mercados europeos en los últimos seis meses, en cuanto
desapareciera la incertidumbre que rodea al problema catalán y cualquiera que
fuera la solución, a la vista de que las empresas cotizadas en Cataluña lo
tienen muy claro.