El empleo cierra cuatro años de recuperación sin avances en el dialogo social
El año 2017 cierra como uno de los menos fructuosos en negociaciones laborales, sin acuerdo sobre salarios ni avances en[…]
El año 2017 cierra como uno de los menos fructuosos en negociaciones laborales, sin acuerdo sobre salarios ni avances en el diálogo social con el Gobierno, mientras el mercado laboral suma cuatro años de recuperación y recobra los 19 millones de ocupados con críticas sobre la calidad del empleo.
Por segunda vez desde 2001 la negociación entre patronal y sindicatos sobre los salarios termina este año sin acuerdo ante la incapacidad de consenso de los interlocutores sociales, mientras que del diálogo social con el Gobierno, con media decena de mesas abiertas, tampoco ha llegado ninguna medida al BOE.
El III Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva se dejó morir en julio, con una propuesta sindical de subida de entre el 1,8 % y el 3 % que incluía una cláusula de garantía salarial, una condición inasumible para la patronal, que ofrecía un alza de entre el 1,2 % y el 2,5 %.
De cara a 2018, los interlocutores sociales apenas han iniciado los contactos para intentar un acuerdo, si bien desde las filas de UGT ya han pedido una subida salarial media del 3 % y que los convenios incluyan un sueldo mínimo de 1.000 euros.
En el diálogo social tripartito tampoco ha sido un año de grandes avances con un PP en minoría parlamentaria y necesitado de apoyos.
En febrero la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se reunió con los sindicatos CCOO y UGT y con las patronales CEOE y Cepyme para abrir una mesa por la calidad en el empleo, en la que se incluyen otras materias como formación, parados de larga duración y seguridad y salud en el trabajo.
De esta mesa sólo ha visto la luz un acuerdo, adoptado por unanimidad en el Congreso, para lograr prorrogar, de manera extraordinaria y hasta el 30 de abril, el programa de recualificación profesional para personas que agotan la prestación por desempleo (Prepara).
Esta ampliación, pactada con las comunidades autónomas, ha sido aprobada a la espera de fusionar en una todas las prestaciones para desempleados: Prepara, Programa de Activación para el Empleo (PAE) y Renta Activa de Inserción (RAI).
En el congelador se encuentra de momento el plan de choque de empleo juvenil, que no vio la luz en julio, cuando al parecer se consensuó, al coincidir con la ruptura de la negociación colectiva.
Este plan incluye medidas para recuperar el contrato relevo con una nueva modalidad de jubilación parcial, el complemento salarial de 430 euros para jóvenes con contrato de formación, la equiparación del contrato en prácticas con el de formación y aprendizaje y el estatuto de prácticas no laborales.
Asimismo se avanzaron algunas medidas para reducir la temporalidad que no han llegado a concretarse y que apuntaban hacia penalizar el abuso de la contratación temporal e incentivar la indefinida.
Además de estas mesas sobre empleo, el Gobierno, la patronal y los sindicatos constituyeron una mesa sobre pensiones, que apenas ha mantenido reuniones, a la espera también de que avancen los trabajos en el Congreso de los Diputados.
Y es que la Comisión Parlamentaria de seguimiento de los acuerdos del Pacto de Toledo, que lleva ya más de un año de trabajos con el objetivo de renovar sus recomendaciones para la sostenibilidad del sistema de pensiones, cuenta como principal escollo la fórmula de revalorización, aprobada por el PP en 2013 para desvincular las pensiones del IPC.
No obstante, los grupos sí están de acuerdo en que se debe ahondar en la separación de las fuentes de financiación de la Seguridad Social para que las bonificaciones, reducciones o tarifas planas se financien vía impuestos.
Mientras, el mercado laboral ha seguido avanzando a buen ritmo con 541.000 nuevos empleos hasta septiembre, superando los 19 millones de ocupados, aunque la tasa de temporalidad ha subido al 27,38 % y la de parcialidad se ha situado en el 14,31 %.
Para Báñez, el mercado laboral está viviendo "la primavera del empleo", si bien los sindicatos critican la excesiva temporalidad y la precariedad de los nuevos puestos de trabajo que se crean.
La tasa de paro sigue siendo elevada (16,4 %) aunque se ha reducido hasta niveles de 2009, con 500.000 desempleados menos hasta septiembre.
Entre los acuerdos llegados a buen puerto, destaca el de los empleados públicos, que en marzo arrancaron al Gobierno la convocatoria de unas 250.000 plazas en tres años para reducir al 8 % la tasa de temporalidad en el sector público, concentrada en Sanidad y Educación.
No obstante, en el plano salarial, sus negociaciones con Hacienda quedaron paralizadas tras el retraso en la aprobación de los Presupuestos para 2018 por la situación en Cataluña.
Sobre la mesa, una oferta del Gobierno a los sindicatos mayoritarios del sector público con subidas fijas del 1,5 % para 2018, el 1,75 % para 2019 y el 2 % para 2020, a lo que sumaría un alza variable que dependerá de la evolución de la economía.
También ha visto la luz, fruto del consenso parlamentario, la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo con medidas como la ampliación de la tarifa plana de 50 euros o las mayores deducciones en comidas y suministros.