Medio millón de alemanes secundan paros en el sector metalúrgico
El sindicato alemán IG Metall anunció hoy que medio millón de trabajadores en cerca de 280 empresas han secundado los[…]
El sindicato alemán IG Metall anunció hoy que medio millón de trabajadores en cerca de 280 empresas han secundado los paros convocados desde el miércoles en distintas partes del país dentro de la negociación del convenio colectivo de las industrias metalúrgica y eléctrica.
Las protestas laborales, en reacción a la falta de acuerdos en la sexta ronda de contactos, afectaron hoy principalmente al sector automovilístico, con huelgas de día entero en plantas de Daimler -fabricante entre otros de Mercedes-Benz-, BMW, Porsche y Opel.
"Ahora corresponde a la patronal entender esta señal", aseguró el presidente de IG Metall, Jörg Hofmann, que dijo esperar un gesto de las empresas para poder retomar el lunes las negociaciones, una cita que por el momento no se ha confirmado.
El presidente de la Patronal de la Metalurgia, Rainer Dulger, afirmó en declaraciones al diario económico "Handelsblatt" que el sector no tiene ningún interés en "largo paros" y "calles llenas de banderas rojas".
"Espero que volvamos a una buena conversación lo antes posible", agregó.
La oleada de huelgas comenzó el miércoles en ochenta fábricas con alrededor de 68.000 trabajadores, a las que siguieron las movilizaciones de ayer en el sector del motor, dentro de la estrategia habitual en Alemania de hacer paros denominados de "advertencia" en industrias o empresas clave en lugar de protestas generales.
IG Metall reclama para los 3,9 millones de trabajadores del sector un aumento salarial del 6 % y la posibilidad de reducir durante dos años la jornada semanal a 28 horas con una compensación en el sueldo, peticiones que la patrona considera excesivas y que le ha llevado a recurrir los paros ante los tribunales, sin éxito por el momento.
De momento han fracasado los intentos de la patronal de frenar los paros en los tribunales, a donde varias federaciones regionales han recurrido al considerar "ilegal y discriminatoria" la exigencia de una compensación salarial que posibilite la reducción de jornada de determinados grupos laborales.