Sindicalista argentino impulsor de masiva marcha dice que no es un corrupto
El líder del Sindicato de Camioneros de Argentina, Huyo Moyano, que impulsó hoy una multitudinaria marcha en Buenos Aires contra[…]
El líder del Sindicato de Camioneros de Argentina, Huyo Moyano, que impulsó hoy una multitudinaria marcha en Buenos Aires contra la gestión del Gobierno, dijo que no está implicado "en ningún tema de corrupción" y aclaró que la iniciativa no responde a sus intereses personales por su situación judicial.
"Si tuviera un problema tengo las suficientes pelotas para defenderme yo solo. Que no le quepa duda a nadie, ni al Gobierno ni a los que acompañan al Gobierno", expresó un exaltado Moyano en el acto central de la movilización, celebrado en la céntrica avenida 9 de julio de la capital argentina.
Desde que se convocó, hace varias semanas, la movilización no ha estado exenta de polémica, ya que tanto el oficialismo como relevantes voces del sindicalismo acusaron a Moyano de convocarla en su propio beneficio, como forma de presión por sus problemas judiciales, ya que él mismo los achaca a una presunta persecución impulsada por el Ejecutivo.
El excamionero está investigado principalmente por un supuesto desvío de fondos de la obra social (mutua médica) del sindicato que encabeza hacia sociedades pertenecientes a su familia; una causa que se inició por una denuncia de la diputada oficialista Graciela Ocaña.
"No estoy implicado en ningún tema de corrupción por ahora, ninguna denuncia", remarcó el líder sindical, quien entre 2004 y 2016, durante los Gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) alcanzó gran poder al ser el secretario general de la Confederación General del Trabajo, principal central sindical argentina.
"No tengo miedo de ir preso. Estoy dispuesto a ir preso si la Justicia cree que tengo que ir. No tengo miedo que me maten, estoy dispuesto a dar la vida si es necesario por los trabajadores. No me voy a ir del país, no tengo plata afuera, como me quisieron inventar", enfatizó.
Moyano aclaró que la manifestación, a la que se adhirieron diversas organizaciones sociales y fuerzas de izquierda, así como por la oposición kirchnerista, pero que no contó con la participación de la mayoría de la CGT, tiene un solo objetivo: decirle al gobierno que no siga llevando adelante políticas que "hambrean" a la parte "más sensible" de la sociedad.
"La política económica que se lleva a delante es para perjudicar a los que menos tienen, a los trabajadores, jubilados, familias humildes y niños", sentenció el sindicalista.
Fuentes de la organización cifraron en 400.000 las personas que participaron desde el punto de la mañana en la movilización por el centro de la ciudad, que provocaron multitud de cortes en las calles y generó problemas en el tránsito.
A las voces que consideraron que la marcha pretendía crear un clima de desestabilización en el país, Moyano fue tajante.
"Al señor presidente le reitero que no somos golpistas, como fueron ellos en su momento, o aliados de los golpistas, no somos antidemocráticos, porque fueron los trabajadores que más lucharon para que vuelva la democracia al país", subrayó, convencido de que luchará "incansablemente hasta que se reconozcan los derechos de todos los trabajadores".
"Quiero decirle al presidente una frase que escribió un premio nobel mexicano: toda victoria es relativa, toda derrota es transitoria", concluyó.
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