Oriente Medio sigue erosionando a IAG: UBS rebaja el precio objetivo
Las acciones de IAG acumulan una caída del 15 % desde el inicio de la guerra de Irán, reflejando un deterioro progresivo del escenario para el sector aéreo europeo
La escalada del conflicto en Oriente Medio continúa pasando factura a IAG. El holding aéreo (matriz de Iberia, British Airways o Vueling) acumula una caída cercana al 14 % en bolsa desde el inicio de las tensiones con Irán, en un contexto en el que el consenso de mercado también empieza a ajustar sus expectativas a la baja.
En concreto, el precio objetivo medio de los analistas para IAG ha retrocedido desde los 5,77 euros hasta los 5,68 actuales, reflejando un deterioro progresivo del escenario para el sector aéreo europeo.
Y algunas firmas ya están ajustando sus previsiones de forma más decidida. Hace unos días fue Deutsche Bank y este viernes se ha unido UBS, que ha optado por recortar tanto sus estimaciones de beneficio como su precio objetivo.
En concreto, la entidad suiza mantiene su recomendación de venta sobre el valor, en este escenario de tensiones geopolíticas, y rebaja su valoración desde 4,26 a 4,10 euros, un nivel que sitúa el potencial en terreno negativo respecto a los precios actuales.
El mensaje es claro: los riesgos han aumentado y la visibilidad de resultados se ha reducido.
El encarecimiento del combustible reduce las expectativas de beneficio de IAG
Uno de los principales factores de presión para IAG es el encarecimiento del combustible. Según UBS, el precio del queroseno se ha más que duplicado en lo que va de año, lo que obligará a IAG a afrontar costes significativamente más altos en la parte que no tiene cubierta por coberturas.
Aunque la compañía tiene aproximadamente un 62 % del combustible protegido a precios inferiores a los 750 dólares por tonelada, deberá adquirir el resto por encima de los 1.500 dólares.
Este escenario tendrá un doble efecto. Por un lado, presionará al alza sus tarifas aéreas, de manera que UBS eleva su previsión de incremento de precios para 2026 del 1 % al entorno del 6 %.
Por otro, podría provocar una reducción de la capacidad en el sector, ya que las aerolíneas ajustarán su oferta ante el aumento de los costes.
Problema: la dependencia energética de las aerolíneas
A estos factores se suma un riesgo estructural clave: la dependencia energética. Más del 25 % del queroseno utilizado en Europa procede de Oriente Medio, una proporción que supera el 50 % en mercados como Reino Unido y España. Esta exposición añade incertidumbre sobre la capacidad operativa de estas compañías si las tensiones geopolíticas afectan al suministro.
En este contexto, UBS ha recortado sus previsiones de beneficio por acción (EPS) para IAG en torno a un 6 % para 2026 y un 3 % para 2027. Además, anticipa un crecimiento de la capacidad limitado, especialmente de cara a 2027, si los precios del combustible se mantienen elevados.
Más allá del conflicto, la firma también advierte de otros riesgos: la presión fiscal y económica en Reino Unido, posibles cambios en el comportamiento del cliente premium y el impacto de las modificaciones en los programas de fidelización del grupo.
Con todo, IAG sigue contando con algunos elementos de apoyo, como su programa de recompra de acciones de 1.500 millones de euros. Sin embargo, UBS considera que la generación de caja será inferior a la prevista inicialmente, lo que limita su capacidad para sostener la cotización.
IAG, más protegida que Lufthansa y Air France-KLM
Con todo, no todos los expertos ven el impacto en IAG con la misma intensidad.
Desde Scope Ratings, Azza Chammem, directora asociada de calificaciones corporativas, considera que el grupo está relativamente mejor posicionado que otros competidores. “Las aerolíneas con redes orientadas al Atlántico y fuerte liquidez, como IAG, están mejor posicionadas que sus homólogas con mayor exposición a Asia y Oriente Medio, en particular el Grupo Lufthansa y Air France-KLM”, señala en un reciente comentario.