Una jornada que parecía propicia para las consolidaciones de los últimos avances, en la que aparecieron datos poco favorables y en la que se mascaba una crisis política con cambio de primer ministro en Italia, acabó en positivo, en las bolsas fuertes.
Tras las palabras de Yellen que, sin aportar nada nuevo, gustaron a Wall Street, permitieron la continuidad de los avances, y que se validara el rebote, las zonas de resistencia comienzan a pesar.
A pesar de que la esperada intervención de Draghi no aportó ninguna sorpresa, sólo se emplazó al próximo mes con más datos, para ver si era necesario tomar decisiones.