Rato cree que Bankia no ha actuado de "buena fe" con las tarjetas opacas

Rodrigo Rato ha asegurado hoy en la Audiencia Nacional que en el pasado "tenía mucha mejor opinión de Bankia, a la que le presumía buena fe", pero que posteriormente esto cambió al darse cuenta de que la entidad ocultó el nombre de una cuenta que no tenia justificante de los gastos y siguió deduciéndoselos.

A preguntas del fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón, el exvicepresidente del Gobierno ha indicado que tras comprobar que la entidad no tenía buena fe, "no habría declarado lo que declaré durante la fase de instrucción".

También ha asegurado que conoció todas las irregularidades "como el resto de los españoles", y no antes, y ha lamentado que Bankia ocultara el nombre de esta cuenta, en la que se cargaban las tarjetas cuyo origen está en mayo de 1988.

En este sentido, ha dicho que conoció después que Bankia "ha ocultado el nombre de la cuenta de mayo de 1988 (en la que se cargaban las tarjetas)", y además "no conserva los justificantes de los gastos".

Rato ha reconocido que conocía la existencia de las tarjetas, pero no que no estuvieran contabilizadas, algo de lo que se enteró en un informe de 2014;

"No soy auditor ni inspector tributario", ha matizado, "pero me da la sensación de que la capacidad para identificar cuentas no depende del nombre de éstas, ya que éstas en concreto estaban individualizadas e identificadas".

Cada una de las cajas de ahorro que dieron lugar a Bankia "mantuvo la peculiaridad en su política retributiva", ha recordado, como demuestra el hecho de que hasta junio de 2011 él tenía contrato de alta dirección de Caja Madrid.

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