¿Qué necesita el Ibex para apuntalar las ganancias?

El Ibex 35 lleva hasta el momento el peor registro anual de las grandes plazas de la UE, salvo Londres -donde el "brexit" ha reducido las ganancias al entorno del 7%- y la explicación está en el mayor peso en el índice español del sector bancario, muy afectado por la política de tipos ultrabajos. Frente al 10% de avance anual español, Milán, París y Fráncfort acumulan alzas en torno al 20 %.

Los avances en las negociaciones comerciales entre EE.UU. y China y la posibilidad de cerrar con acuerdo el "brexit" son dos claves fundamentales para consolidar las ganancias de la bolsa en este último trimestre, pendiente también de los resultados empresariales y de las previsiones para 2020.

Analistas consultados por Efe coinciden en que esos son dos factores decisivos para que la bolsa consolide e incluso mejore las ganancias actuales, alrededor del 10 % en el IBEX en lo que va de año, aunque todavía no compensaría el 15 % que perdió en 2018.

Con todo, el Ibex 35 lleva hasta el momento el peor registro anual de las grandes plazas de la UE, salvo Londres -donde el "brexit" ha reducido las ganancias al entorno del 7%- y la explicación está en el mayor peso en el índice español del sector bancario, muy afectado por la política de tipos ultrabajos. Frente al 10 % de avance anual español, Milán, París y Fráncfort acumulan alzas en torno al 20 %.

Dos de los grandes focos de incertidumbre -la guerra comercial y la salida del Reino Unido de la UE- parecen estos días más encauzados y eso elimina tensiones, por el impacto sustancial de ambos factores en el crecimiento, mundial en el primer caso y europeo en el segundo.

Los resultados empresariales centran también la atención de los mercados, porque si bien las previsiones de las compañías para este año ya se han revisado a la baja, las de 2020 se mantienen y el riesgo de deterioro adicional del ciclo podría provocar una nueva corrección, según la directora de Análisis y Estrategia de Renta4, Natalia Aguirre.

En la misma tesis coincide Ignacio Cantos, de ATL Capital, que cree que si se mantiene un aumento de beneficios del 4-5 % las bolsas podrían subir algo más, aunque ve "peligro" de que se produzca una revisión a la baja en la previsión de crecimiento de resultados en un 10 % para 2020.

Para Juan Ignacio Crespo, analista del Fondo Multiciclos Global de Renta4, las bolsas están descontando una desaceleración fuerte o una recesión suave y cerrarán el año alrededor de los niveles actuales, más allá de que puntualmente pudiera haber algún "susto", como alguna información falsa sobre el "brexit" o una invasión de Hong Kong por parte de China.

Del lado de la política monetaria apenas se esperan ya grandes novedades. A lo largo del año ha jugado un papel definitivo, con el viraje de los bancos centrales de Europa y Estados Unidos desde una previsible eliminación de estímulos inicial a la reconfirmación de la línea acomodaticia que busca estimular la inflación y el crecimiento, de momento sin mucho éxito.

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El BCE se reúne el próximo día 24 y la Fed lo hará el 30 pero no se espera más que una reiteración de sus posiciones. El emisor americano podría acordar una bajada más de tipos antes de que termine el año y el europeo despedirá a su presidente, Mario Draghi, con más detalles sobre los programas de estímulo.

Los bancos están sufriendo estas políticas ultralaxas, cuya derivada más negativa es el castigo a la rentabilidad y ésa es la razón fundamental que explica la peor evolución del mercado de renta variable español, donde los valores bancarios pesan en torno a un 30 %, muy por encima de las principales bolsas del entorno.

Natalia Aguirre cree que en 2020 el mercado va a seguir atento a los mismos asuntos que este año hasta tanto no se cierre la batalla comercial entre China y EE.UU., se confirme la profundidad de la desaceleración y el "brexit" acabe de forma ordenada. "El mercado se ha acostumbrado a vivir con este riesgo. Es la nueva normalidad", concluye.

Atención a la recesión

Con todo, el mercado podría perder fuelle de manera peligrosa en caso de que los síntomas que acercan la recesión a la zona euro siguen acelerándose, en particular para algunas de las economías con más peso, como es el caso de Alemania. 

Y la recesión no es precisamente un escenario que se pueda descartar. "El consumo se mantiene, por el momento, estable, sin embargo, algunos indicadores de confianza comienzan a mostrar signos de debilidad", asegura François Rimeu, estratega senior y responsable de Cross Asset de La Française. 

Si las incertidumbres políticas persisten, "no vemos ninguna razón para esperar que esos indicadores se inviertan, por lo que podríamos prever una disminución del consumo en los próximos meses o trimestres. Si eso sucede, los riesgos de recesión económica se harán realidad", apunta este experto.

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