El BCE se preocupó por las caídas que provocó en la sesión anterior y se apresuró a afirmar que el mercado había malinterpretado a Draghi. Sus aclaraciones funcionaron en parte: los tipos de los bonos cayeron y algunos índices de renta variable europeos, como el Ibex-35, lograron dar esquinazo a los números rojos. Pero el euro continuó fuerte tras un pequeño traspié.