Al selectivo español se le escaparon ayer los 10.000 puntos que había reconquistado la semana pasada después de encadenar diez jornadas consecutivas de caídas. El mal comportamiento de los bancos y del grueso de los grandes valores llevaron al índice a dar este paso atrás, excepcional en una Europa en la que dominaron los números verdes liderados por los del Dax alemán.