Las pérdidas sufridas por los grandes valores del Ibex-35 y por sus entidades financieras llevaron al indicador español a comportarse algo peor que otros índices del Viejo Continente. En todo caso, el recorte de la Bolsa de Madrid fue discreto. El conjunto de los mercados continúa pendiente de la guerra comercial, puesto que ni Estados Unidos ni China parecen querer dar su brazo a torcer en el conflicto y algunos datos macro están empezando a mostrar debilidad por esta razón.