El Ibex-35 arrancó la sesión atacando los 9.800 puntos y marcó máximos en los 9.820, pero a partir de ahí, fue perdiendo posiciones hasta tal punto que a las cinco de la tarde entró en números rojos brevemente. Salvó la jornada 'in extremis': al cierre ganaba un 0,30%, para dar un último cambio en los 9.714,90 puntos. El Dow Jones casi prometía una quinta jornada consecutiva de ascensos.