Los inversores no se han puesto muy nerviosos tras los resultados de las elecciones italianas y han preferido fijarse en la ya segura construcción de la Gran Coalición en Alemania. Ha ayudado que en el último tramo de la semana pasada los indicadores sufrieran ya fuertes descensos que en algunos casos, como en el del Ibex-35, les habían llevado a perforar los últimos mínimos del año y de los últimos doce meses.